Me parece que probablemente esta dicotomía refleja las diferencias de enfoque entre los Salkind y Donner: los productores pensaban que Superman tenía que ser algo puramente humorístico e infantil, y Donner lo veía como una historia épica. De alguna manera, me parece que cedió en la segunda mitad para complacer a los productores, y salvaguardó la primera. Pero parece que no fue suficiente y lo despidieron. El resultado del estilo Salkind (aplicado por el esbirro Lester) se puede ver en ese desastre llamado Superman III
Marty, con todo cariño, creo que "desastre" no es la palabra adecuada. Ya sé que no te gusta un pelo, pero hay personas (muchas) que nos gusta Superman III. Para desastre, Superman IV, Batman y Robin o Catwoman. Creo que hay que ser un poco justos, porque incluso tú mismo reconoces elementos positivos, algo que no lo haces con ninguna de las otras.