Cita Iniciado por MIK Ver mensaje
¡Fabulosa idea Branagh/Doyle!
Ciertamente el cine de Leone es algo muy especial. Pocos son los directores que hayan conseguido (con éxito) expandir el tempo narrativo o usar el sonido diegético (Lynch aparte, claro está ) para conseguir en una secuencia (el apabullante inicio de Hasta que llegó su hora ) no sólo describir a los personajes (con apenas unos gestos o unas miradas) sino de crear, con una maestría al alcance de muy pocos, auténticas set-pieces de una tensión brutal.

Sin duda, su influencia en el cine queda patente en la obra de magníficos directores como Brian De Palma (otro director capaz de crear magia con el montaje tan elaborado y cuidado en sus apabullantes thrillers).

¿Sería adecuado hablar en este caso de un director operístico?

Sobre la relación con Morricone, deseando estoy que nos descubras alguna jugosa anécdota...

Por cierto, muy apropiado avatar

PD: Sería muy interesante un hilo sobre las relaciones entre directores-compositores a lo largo de la historia reciente (Fellini-Rota, Hitchcock-Herrmann, Spielberg-Williams, Burton-Elfman, etc...)



Hombre ¡MIK!. Pero si has salido de las sombras para honrarme con tu presencia después de dejarme 3 millones de agradecimientos diarios! ¿Y eso? . Leone debe tocarte la fibra sensible. Y cómo siempre, o comentas algo que valga la pena, o no comentas. Respecto a Once Upon a Time in The West, uno de los mejores prólogos de la historia sin discusión, ¿no os parece?. Además de una masterclass de dirección en 12 minutos.

De Palma, por supuesto, otro titán (a menudo también incomprendido) que también basa su cine en lo formal

Jane, mujer, seamos malos. Per un pugno di dollari es Jojimbo en el Oeste, punto. Formal y temáticamente, Leone estaba muy influenciado por los grandes maestros nipones. Cada vez fue asemejandose más a estos en tempo narrativo y estructura conforme avanzaba su filmografía (el ritmo piannisimo de Once Upon A Time In The West saca de quicio a más de uno. No hablemos ya de la estructura narrativa de Once Upon A Time in America (¡el telefono!).

Por otro lado, por supuesto que Leone no inventa nada, el mérito, cómo siempre, está en utilizar esos mismos recursos narrativos y audiovisuales en campos ajenos, para, curiosamente, conseguir efectos narrativos diferentes.

Es uno de los cineastas de cabaecera en mi vida, y su relación con Morricone, la razón de que me dedique a lo que me dedico.