El niño del tirachinas tiene cara de princesa Disney... espera, ¡claro!, ¿cómo podía ser de otro modo?

Parece la típica serie para niños-adolescentes. Que está bien que haya ese tipo de producto (para niños, público al que se dirige la propietaria de los derechos), pero comparado con la anterior serie, te deja "plof".