Siguiendo esa misma regla de tres los tarifeños putearon al mundial de wind, y por ende, a su mayor fuente de ingresos. Decían que el turismo del wind era "de poca calidad" y no dejaba dinero. Así que a deguello. Quince euros han llegado a cobrar a un italiano por un Danup delante mia. Y ante mi cara de espanto, decirme: "Que pa ti son tré euro, miarma... eso é pa loj guiri..."

Es decir, como no genera ingresos apreciables, vamos a putearlos que no los necesitamos. Así están ahora que vienen la cuarta parte que antes: comiéndose los mocos y añorando tiempos pasados.

Manu1oo1