Pues no, no me esperaba para nada la muerte de Omar. Y me entristeció y hasta enfadó ver cómo lo matan. Pero luego pensandolo en frío te das cuenta de que ese es el final que tendía Omar en la vida real. Yo ( y me imagino que muchos mas fans de la serie ) esperaba que tras la muerte de Butchie veríamos un duelo cara a cara entre él y Marlo, westerniano... pero no, eso hubiera sido lo propio del típico producto hollywoodiense. Es decir, los propios guionistas nos castigan con ese golpe mortal que le dan por la espalda, ya que hemos ignorado en nuestras expectativas como espectadores la máxima de la serie: aquí lo que dicta la evolución de la trama es el realismo. Y nada mas real que ver cómo Omar muere a manos de un niño.
Si te das cuenta es un poco la confirmación de la teoría que el propio Omar Little nos confesaba en la 1ª temporada: cuando creas tu fama, dejas que tu nombre haga el trabajo. Pero en el momento en el que se retira, Omar se expone a que las nuevas generaciones no conozcan su nombre, ni el temor y respeto que infunde. Es muy probable que esos meses en los que se retiró al sur con su chico latino ( por cierto, me extrañó que no le acompañara, quien sabe si en un futuro él también intentará vengarse ) su futuro asesino es cuando ingresa en las calles, consigue un arma e ignora su leyenda. Omar comete varios errores en su regreso, se precipita, escoge a la gente equivocada en su cruzada y en definitiva, se deja llevar por el ansia de venganza. Pero su mayor error es no haber prestado atención a ese detalle, el de aquellos que no lo conocían y por lo tanto , no le temían. Paradójicamente en su retiro los niños le adoraban por ser una especie de papa noel que les regalaba caramelos...
Esto mismo tambien lo podemos ver con Marlo, la obsesión por el respeto que impone su nombre, o sea, su identidad como rey de las drogas, pero que al abdicar, cede ese trono. Su enfado en la cárcel cuando le confiesan que Omar le había retado publicamente viene , no porque deseara satisfacer ese duelo, sino porque eso ha podido dañar su prestigio en las esquinas. Tal vez por eso, decide volver una última vez a una de ellas, para comprobar él mismo en persona si sigue siendo alguien respetado y temido. La respuesta de los dos pandilleros le deja tocado, en los dos sentidos: moral y físicamente.
La razón es bien clara: su identidad se ha formado en las calles , y fuera de ellas, se siente como pez fuera del agua ( no hay más que recordar esa secuencia en la que acude a un banco en ¿Bahamas? y es incapaz de articular una sola palabra en francés ). En una hipotética 6ª temporada me encantaría ver si es capaz de adaptarse a los negocios inmobiliarios en los que le mete Levy, o termina como Stringer Bell, despellejado por el Clay Davis de turno.
Y si te das cuenta, todo esto nos retrotrae a la 4ª temporada: el problema al que ahora se enfrenta Marlo es el mismo que tenían Namond y los chicos de la clase especial que iban a un restaurante y no sabían como comportarse. Huérfanos de toda cultura que no sea la de la calle y que les deja perdidos y a merced de engaños, explotaciones y estafas. Y esto a su vez nos lleva a la escena del restaurante al que acuden D´Angelo Barksdale y su pareja en la 1ª temporada, donde no sabe que los postres que trae el camarero son las muestras...
En definitiva, que Marlo, Wee Bey, Slim, Chris, etc en su día fueron los Michael, Namond, Randy , Duke de hoy. Y vendrán nuevas generaciones y solo unos pocos se salvarán.
Respecto a Bubbs, su historia personal es magnífica, pero creo que lo del sótano y su hermana ya lo vimos en alguna temporada anterior, vamos, que no era ninguna novedad. Tampoco llegamos a saber exactamente qué es lo que le llevó a caer tan hondo. Lo mas importante que nos desvelan en esta última temporada es cómo finalmente, se acepta a si mismo , con sus errores y defectos, y lo hace diciendo en público su nombre. ¿ Has visto ? De nuevo el nombre como símbolo de la identidad.