si es muy lineal, pero no seria mejor ajustarlo a la curva acustica del oido humano, que NO es lineal?
Es que en esa linea actual, hay frecuencias que vas a escuchar mas fuertes y mas debiles que otras, asi pierdes.
Esto esta bien para un microfono, pero nuestros oidos no, oyen como un micro ...
O estoy confundiendo algo? S2
Hace un par de años le pregunté sobre esto a un otorrinolaringólogo y audiófilo sobre esto, y me respondió que lo lógico es corregir la audición con un par de audífonos, por dos motivos, cada oído escucha una curva diferente, y porque cada persona escucha diferente, entonces no tiene sentido calibrar el sonido solo para una persona.
Ahora mi teoría personal y muy discutible: Estoy convencido que el oído se educa, y si escuchas a diario un equipo perfectamente calibrado, tu oído aprende que es un buen sonido, así como si escuchas un equipo desastroso, tu oído se acostumbra a eso y siempre vas a buscar eso. Más aún, calibras tu equipo de la mejor forma, y encuentras que no puede sonar mejor, pero meses más tarde empiezas a notar que esa nota, en esa canción, en realidad no suena taaan fina como te gustaría, y empezamos otra vez, y otra vez, y otra vez...
Yo ya no escucho nada sobre 16 kHz, entonces tengo que creerle a los instrumentos de medición, en mi caso mi micrófono de medición.
Sobre esto dos anécdotas:
- Una de mis hijas fue a una fiesta en su universidad donde le daban la recepción a los nuevos alumnos. Había un DJ profesional. Parte la música, mi hija se tapa los oídos, y va donde el DJ y le dice que ella no sabe nada pero cree que el equipo no está sonando bien, y le da su opinión. El DJ le dice que tiene toda la razón, que él ya se había dado cuenta de la mitad de lo que mi hija le dijo, y que le agradecía mucho, y le preguntó como sabía tanto, y ella le contó de mi fijación, obsesión, vicio, o como quieras llamarlo, y el DJ le dijo que me mandaba sus respetos.
- Una sobrina tenía en su pieza un pequeño parlante que sonaba pésimo, cuando usaba el equipo principal de la casa, regulaba los tonos para que sonara como el parlantito de su pieza, así le gustaba más.