Es tan sencillo como el ancho del fotograma que se proyecta, y cuanto mas grande, mejor, ya que el grano es menor y el detalle aumenta.
Antigüamente, antes de la implantación del vídeo, se utilizaba película en 16mm para rodar documentales y usualmente 35mm para cines, si bien existen producciones rodadas en 70mm que desgraciadamente hoy en día son inexistentes (sin contar el cine en formato IMAX, claro está).
Otro ejemplo: Las películas que usábamos en el cinexín y similares eran de 8mm.