Bueno, Papá Noel, Santa Claus, ya sabéis, estando un servidor por medio, se ha encargado que alguno de éstos citados le trajese esta noche a uno de mis sobrinos un Kinect para su Xbox 360.
Por supuesto he estado presente en la instalación del aparatejo, en su calibración y su control, formando parte también.
Vaya cantaña. Repito, vaya CANTAÑA. Con todos mis respetos, de verdad, y no va por nadie, pero querer comparar "ésto" con Wii es para hacérselo mirar. Y ya no con la consola de Nintendo, sino con un control eficaz y eficiente para un juego "hard-core".
En 5 minutos estaba todo el salón dando patadas, saltos, brincos, aspavientos y similar, sin saber hacia dónde iba nada ni qué ni cuándo lo movía. Por supuesto, he buscado luego algo más tranquilo y preciso.
Necesitas espacio, bastante espacio. Nada de habitaciones pequeñas, sofás, sillones o mesitas cerca. Un círculo de varios metros a la redonda libres son obligados. La cosa se complica cuando un 2º player entra en escena. También olvídate de jugar sentado, al menos de momento con los juegos que hay.
Quizá haya sido problema de la calibración, o no, para la interface era imprecisa, y lenta.
Pero bueno, supongamos que teníamos muchas cosas de por medio, y que la calibración estaba mal hecha. Venga, aceptamos barco. Además damos por hecho que la precisión y todo es de 1:1 y perfecta. Correcto también, venga.
Pero, ¿cómo vamos a jugar a algo en condiciones?. Dime tú cómo vamos a jugar a Halo 4 !!!!! o a Assassin's Creed 4 !!!.
Ah, felicitar a Rare por los "juegazos" que ha sacado para Kinect. Pensaba que esos rastreros vendidos copiones sin ideas estaban acabados desde hace tiempo, pero no, su miseria consolera aún da para más, y la prueba es algunos de esos "juegos".
Feliz Navidad, Kinect.
