A Scott le interesa poco o nada los ingenieros.
Los ingenieros no son más que aciagos demiurgos, que diría Cioran, versiones más avanzadas de los humanos que usaron la biotecnología para crear vida y crear armas. Y por encima crearon en torno a eso algún tipo de religión fanática. No tienen ningún misterio.
Ya en Prometheus era casi de coña cuando intentaban comunicarse con el ingeniero recién despertado de una hibernación de siglos (probablemente un soldado) y su contestación fue matarlos a hostia limpia, con las manos desnudas.
En Covenant la mala leche y el desprecio son aún más hirientes. Liquidan a todo un planeta de ingenieros en una escena de apenas unos segundos. Con sus propias armas que pensaban usar contra los humanos.
Poco veo yo que desarrollar sobre el tema.
Esto es ciencia ficción el director puede desarrollar lo que su imaginación quiera, de hecho sabemos tan poco de los ingenieros que todo es posible.