El póster final en los cines no es ése que está colgado en el primer post, es uno horrendo y que no invita a ver la peli para nada (de hecho es el elegido para la portada del DVD

).
La película está bien, sin grandes alardes. La forma de contar la historia desde el juicio y a modo de flashbacks no me parece del todo mal, aunque al final todo queda muy telefilmero (en el peor sentido de la palabra). Y ése es un punto muy negativo del film: que apesta en ocasiones al típico "basado en hechos reales" propios de pelis de sobremesa de A3 (y que encima viene acompañado por algunos personajes demasiado estereotipados y con un sólo matiz personal). La salvan las impresionantes actuaciones de Ellen Page y Catherine Keener (ésta última se come la pantalla cada vez que aparece y llegar a dar verdadero miedo).
¿Aspectos positivos? Sabe crear una atmósfera realmente asfixiante (lo pasas mal por la chavala y te puede llegar a angustiar), y el "in crescendo" de suspense está bastante bien conseguido, hasta la última media hora, en la que el director la caga a base de bien por la odiosa manía de introducir un giro final aunque la historia no lo necesite (y está claro que esta historia NO lo necesitaba, si lo que buscaba durante todo el metraje era la veracidad de los hechos). Es un recurso facilón y, repito, que no encaja para nada con el tono que hasta ese momento nos estaban mostrando.
La fotografía pasa de ser claramente luminosa durante la primera mitad, a muy oscura y tétrica en las partes de dentro de la casa (a partir de la escena en que el personaje de Ellen es encerrado en el sótano). Buen contraste, que además se ve acentuada en las escasas escenas a la luz (cegadora) del día que se dan durante el tramo final. Banda sonora, vestuario y demás ayudan a crear el "ambiente años 60".
Una película muy dura (psicológicamente, porque la violencia física está reducida casi al mínimo afortunadamente), quizá necesaria para recordar historias de chicas maltratadas como la Sylvia de este título. Por desgracia estos temas siguen de actualidad y, aunque parezca increíble por las cosas que vemos, la realidad siempre supera la ficción.