Según parece, Terrence Malick encargó a James Horner el score por adelantado, para que éste lo fuera escribiendo sin haber visto aún el metraje (o el metraje montado) en base a descripciones de cómo serían las escenas a las que habría de acompañar.
Posteriormente, Malick ha montado el film siguiendo la música de Horner (el mismo método que tan bien le funcionó a Sergio Leone con Ennio Morricone), pero el texano no ha debido de quedar satisfecho con los resultados y por eso ha introducido temas clásicos y de otros compositores (Francesco Lupica y Carlos Nakai), además de los famosos cortes de Wagner y Mozart.
En mi opinión, habiendo escuchado la banda sonora de Horner a diario durante un mes, creo que Malick ha acertado de pleno, pues esos temas clásicos no sólo me parece que le vienen como anillo al dedo a las imágenes a las que sirven de acompañamiento, sino que como sucede con Kubrick y 2001, la historia detrás de la música de Wagner añade una dimensión más a la narración que ni de lejos aportan los cortes de Horner que han sido sustituidos (de un lado los iniciales y que eran los más flojos, por Wagner, y los más pomposos, que ni se sabe dónde pudieran haber ido una vez visto el film). El resultado final creo que se acerca mucho en el tono a La Delgada Línea Roja -que casi seguro que era la intención-, pero tampoco debemos olvidar que en aquélla ya había música que no era de Zimmer, sino de John Powell, el propio Lupica y el prodigioso In Paradisium de Gabriel Fauré.
Creo firmemente en que el autor de un film es su director y lo creo mucho más si ese director es Terrence Malick, por lo que considero justo -ya que lo que impera es el film, al fin de al cabo- que si éste no se encontraba satisfecho con la música de James Horner la haya sustituido por la que haya creído más conveniente, y sobre todo cuando el resultado es tan bueno. Pero también entiendo a James Horner -como a Adrien Brody u otros que ni llegaron a estar en pantalla- y la frustración que debe sentir. Por eso me gusta escuchar su música fuera de la película -e incluso pensar en dónde hubiera encajado- pero me gusta aún más cómo el director y autor la ha utilizado.
Saludos.