Efectivamente, Nixon es, musicalmente, una proto Venganza de los Sith. Ambas partituras son oscurísimas, densas y estilísticamente muy diversas (esos sintes, esas disonancias, esos coros cacofónicos). De hecho creo recordar que hubo quejas por parte de ciertos sectores con respecto a la música del episodio III por alejarse demasiado de la línea estilística habitual de la música de la saga.
Ambas partituras, no llegan a lo más bestia y atípico -atípico dentro de su canon, digo- que ha escrito Williams para el cine, pero casi (eso le corresponde a War of the Worlds, monumental e inmisericorde partitura que está muy infravalorada, por no tener tema principal propiamente dicho, o siquiera una melodía distinguible, pero es la que la película no lo pide para nada).
Nixon también tenía tenía midiclorianos, parece claro. Ante todo, esa BSO -que me parece de lo mejor de Williams en el segmento 1995-2000- me parece un rotundo retrato como pocas veces he sentido en base a la figura del controvertido jefe de estado según la óptica que quiere otorgarle Stone al film, humanizador y hasta cierto punto redentor o misericordioso para una persona que aún hoy arroja mala prensa (no sé si el Nixon real será tan malo como se le pinta, pero un santo no era). Sin sacarina de ningún tipo, directo y sin romantizar, un sentido dramático formidable con mucho nervio y frecuente sensación de aislamiento, de hundimiento respecto a su protagonista envuelto en los turbios designios del poder con mayúsculas. Un retrato tan completo como el que otorgó a Anakin en sus diversas etapas (mismo sentido crepuscular, de tragedia, musialmente muy variado: ya en la fase "noir" de "El ataque de los clones" aparece este Williams denso y crispado por momentos) solo que aquí reunido en una única cinta, hipnótica por cierto. Aquí aparece el Williams de la trilogía de Spielberg en el mundo de la ciencia ficción para adultos (A.I, Minority Report, War of the Worlds), no lo inventa, que ya estaba en su muestrario anterior, pero sí que es puesto con mayor asiduidad de frente y como eje vertebrador del relato. Todos los temas son una bestia parda pero me sorprende el tema relacionado con su revisitación del asesino de JFK, anfitrión musical de nuevo, provocando casi un pánico tangible en mí como espectador/oyente. Y no es el único momento en el que me siento arrastrado por el remolino de esa manera.
El dolor es el otro factor que condiciona la experiencia; lo recuerdo como uno de los Williams más doloridos, a veces a punto para la ruptura, pero es una agonía diferente a la que oigo en "Las cenizas de Ángela" o en algunos momentos de "El patriota". Un dolor más profundo, casi obsesivo, salvaje, sobrevuela a Nixon y que parece proceder del alma de la persona analizada (aquí vuelvo a Anakin como referente).
Williams volvería a su hora bruja, para un film de género claramente inferior a Nixon:
Un tema precursor del "The moon rising" de Inteligencia Artificial.
No es un thriller político, pero detalla otra época de la nación del compositor, y aunque en sí este score es algo más suave que Nixon, se percibe un estado de excitación y desesperación reincidente. Lo que separa o distingue a Nixon de El patriota es la familia como factor conductor y la blanca y más dulce belleza melódica que otorga el autor en determinados pasajes, junto con un cariz épico implementado. Dolor y ansiedad, por lo demás, están presentes en ambas propuestas. El eco del solo de trompeta fantasmagórico igualmente resalta soledades.
PD: Aprovecho para hacer valer la muy reivindicable "Hoffa" de David Newman. No tan compleja como los trabajos de Williams para Stone (de las tres, Nixon es la más invisibilizada).
PD2: Aunque si he de hablar de partitura más invisibilizada entre los logros del autor, ésa sería "Munich". Poco mencionada o no tanto como esperaba debería ser citada.
PD3: La aparición de "The battle hynm odf the Republic" a mitad del soundtrack, en el momento justo y necesario, produce un momento catártico en la escucha en mí que me produce una sensación dificil de explicar que es la guinda de la experiencia. Su inclusión es torrencial, implacable, K.O. Muy acertada su inclusión, con todo lo explícita que es la música de Williams, esa pieza muestra una sensación de un poder tan avasallador (el de que transcurre tras las bambalinas de la política al más alto nivel de la denominada orimera potencia mundial) que de tan insolente acojona y es estremecedor.
PD4: Intrada teóricamente debía sacar durante este 2024 un John Williams. ¿"Nacido el 4 de Julio" por el 35º aniversario del film, ahora que el torrente de lanzamientos de las arcas de Universal nunca ha sido tan voluminoso?