Mis dos centavos:
A ver, no, voy a tratar de ser más preciso... hay formas de hacer cine que se han hecho añejas aparentemente, pero que nunca desaparecerán del todo. Nada muere al 100% en este medio pero sí puede ver reducido su hábitat natural a una "reserva india". Por ejemplo, ahí tenemos un par de intérpretes muy noventeros, Meg Ryan y Robin Williams, cuyo paradigma de entonces se ha vuelto más difícil de reproducir sin ellos. O directores, Nora Ephron mismamente. Me refiero a algo así, pero también puedo poner como referencias las anomalías que en cierta manera supusieron ya en la década de los setenta unos films de aventuras esculpidos para la eternidad, "El viento y el león" o "El hombre que pudo reinar". Es muy complicado reflotar esa impronta actualmente sin que la aventura se envuelva en comedia para que se convierta en éxito. Con eso me refiero a "ya no se hacen así". Que el público requiere estímulos cada vez más poderosos...
Se pasan fases, y si no fijaos en la filmografía italiana la rápida evolución que aconteció en veinte años, de los sesenta a los setenta: empiezan con los péplums, tres años después pasan al spaguetti y al cine de espías James Bond aniquilando sus péplums; otros tres añitos después, llega el giallo y el policíaco a lo Harry el Sucio, que arrasa con los espaguetti y el divertimento bondiano; y pese a que aquí ya se estanca un tanto la cosa, gana terreno el destape y las comedias eróticas a la italiana en otro plazo de tres años más.
Es una industria, no hay más que hablar. Y cuando surge una idea que parece rentable, sus ejecutivos se lanzan a exprimir lo que está de moda. Los referentes cambian y en Hollywood "Salvar al soldado Ryan", "Gladiator" o el pack Nolan "Batman y Origen" marcaron tendencia sobre cómo había de rodarse. O Michael Mann. O Tarantino.
Quizá el que sonó más triste fue Joe Mankiewicz:
Y diréis que no, que aquí está ésta película que refuta esa afirmación del maestro, que si la otra de más alla también lo hace, y la vecina de aqu también, pero también hay que reflexionar y pensar "coñe! si que ha cambiado el ecosistema del medio! (eso sí, su lado oscuro permanece)". Y pensar que Hollywood en su día estuvo parapetado en los grandes nombres de la literatura del siglo XX, un Dashiel Hammett, un William Faulkner, ún Orson Welles y compañía, que se me mudaron al mismo tiempo a Hollywood (entre puñetas que les hacián los Zanuck y Cohn de entonces) en que una ola de emigrados europeos enriqueció como nunca aquello. Ese caldo de cultivo HOY la industria norteamericana carece de él por su visión cortoplacista. Titanes que si levantaran la cabeza y vieran el promedio de hoy día esbozarían media sonrisa de sarcasmo elegantemente y se volvían a la fosa. Hay que ganarse el favor de la historia y ahora mismo no estoy seguro sobre cómo se calificará el grueso acontecido en la última década, quizá la más descolorida desde los años de la Primera Guerra Mundial.
PD: Y con ello me refiero al HOLLYWOOD mayúsculas; el mismo en el que funcionaron de David Wark Griffith a Christopher nolan y que va asociado a $$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$
El tema de la música cinematográfica lo dejo en un segundo plano. Ni tan claro ni tan calvo, ha habido épocas más apasionantes y otras de mucha menor variedad.