A mí me gustan las dos, y más si me olvido de mi faceta de lector de comics, porque Burton se los pasa por el arco del triunfo.
El Joker de Nicholson tiene momentos geniales, como la charla que se marca consigo mismo tras matar a Jack Palance ("ahora sabrán lo que es el terror"... acojonaba:inaudito ), el asesinato con la pluma-espada o el museo. En otros momentos está demasiado pasado y resulta más cómico que terrorífico.
En esta primera Batman/Wayne tenía grandes momentos: la presentación en la que caza a los dos rateros en la azotea, la irrupción en la planta química, y sobre todo el momento ya comentado donde suena el majestuoso "Descent into mystery" (por cierto, la música de Elfman debería haberse conservado como sello del personaje, igual que la de John Williams con Superman).
En la segunda aparece el mejor villano hasta el momento en una película de Batman: Catwoman. Qué gran personaje, qué bien funciona con Batman y cómo nos pone esa Pfeiffer gatuna... Pero Batman parece pasearse por la película sin una dirección clara, es como un secundario que se dedica a tocar las narices al protagonista (El Pingüino). El tono de la película, sombrío, macabro y a la vez algo surrealista, es muy distinto de la anterior.
Ese tono junto a la estética Burton de la película y las escenas Batman-Catwoman hacen que la película me encante.
Las dos tienen sus grandes aciertos y algunas cagadas importantes, y cada una tiene una personalidad diferenciada, y eso es lo que pretendía Burton: no rodar una secuela al uso.
Por cierto, aprovecho para decir: "Batman y Robin" es taaaaan mala que ha arrastrado al fondo del pozo a "Batman Forever", una película que, teniendo grandes problemas (básicamente, los villanos y la estúpida trama de las ondas cerebrales), tiene cosas bastante buenas y era una película de acción pasable. Desde luego es inferior a las dos de Burton, pero me parece injusto meterla en el saco de "Batman y Robin" (que viene a ser un compendio ampliado de los peores defectos de Forever).
La versión definitiva de Batman en el cine nos la ha regalado Christopher Nolan, sin dudas. Satisface mi faceta de cinéfilo y la de lector asiduo del personaje.