La secuencia de apertura de la película, ambientada en el Día de los Muertos en México, parece ser el punto de partida que marca el tono de esta nueva aventura. Así Guy Lodge (Variety) define dicha secuencia como "cautivadora y ridículamente cara", y la coloca como "una de las mejores aperturas de toda la saga". Lodge también recuerda que pocas veces la franquicia ha tenido que hacer frente, como le ha ocurrido a 'Spectre', con unas expectativas de prestigio tan altas, tras el éxito de crítica de 'Skyfall'. El crítico de Variety señala que "la película pone la quinta marcha cuando el villano Christoph Waltz emerge de las sombras", aunque ubica a su personaje muy por debajo del Javier Bardem de 'Skyfall'. Con todo, Lodge aprueba el film con nota: "es un regalo para los fans de 007, y una pasada formal para todos los demás".
Mucho menos entusiasta se muestra Fionnulla Halligan en Screen Daily. "La 24ª entrega de la saga no arriesga en nada; en cuanto a la trayectoria de la serie, 'Spectre' es un comodín", afirma, criticando que Mendes haya puesto el piloto automático en esta ocasión y que esta película podría ser sustituida por cualquier otra: "Bond ya había visto esto antes, este equipo ya había hecho esto antes, y la gigantesca producción da cada paso con una precisión cuidadosamente calibrada, lo que puede resultar muy satisfactorio, pero también aparentar estar hecho de memoria".
Con quien más crítico se muestra Tom Huddleston (Time Out London) es con Christoph Waltz, al que define como "un villano ridículamente poco convincente", un personaje "más risible que aterrador, pese a los notables esfuerzos de Waltz". Huddleston sentencia que la película es "tan desequlibrada como entretenida, apasionante y desinflada en la misma medida, y salpicada de momentos de verdadera gloria marca de la casa".
Finalmente, Peter Bradshaw en The Guardian es quien mejor parece haberlo pasado viendo Spectre: "Es una aventura terriblemente emocionante,espectacular, casi operística y delirante". Bradshaw, quien considera que su trama hace un guiño cómplice a Edward Snowden al detectar "un espíritu muy crítico con la espeluznante vigilancia vouyerística que socava los derechos fundamentales de una sociedad libre", resume su sentir con una frase muy, muy elocuente: "La película es profundamente tonta pero tremendamente entretenida. Al final, casi me sentía culpable por haber disfrutado tanto"
Edito: Me confundi de post.