Brimstone (Martin Koolhoven, 2017)

sammas 1.0

Moderador
39.707 mensajesdesde 2011
109.536 agradecimientos
El director holandés Martin Koolhoven escribe y dirige este western que contara con el protagonismo de Mia Wasikowska y Guy Pearce.

La historia sigue a Liz (Wasikowska), una heroína que será perseguida por un predicador diabólico y su pasado.

Su rodaje se inicia en Mayo.

IjoQduxl.jpg
 
Última edición:
Re: Brimstone (Martin Koolhoven, 2016)

Clips

Para mostrar este contenido necesitamos tu consentimiento para utilizar cookies de terceros.
Consulta los detalles en nuestra política de cookies.
Para mostrar este contenido necesitamos tu consentimiento para utilizar cookies de terceros.
Consulta los detalles en nuestra política de cookies.
Para mostrar este contenido necesitamos tu consentimiento para utilizar cookies de terceros.
Consulta los detalles en nuestra política de cookies.
 
Nuevo Tráiler

Para mostrar este contenido necesitamos tu consentimiento para utilizar cookies de terceros.
Consulta los detalles en nuestra política de cookies.

ztMaw1G.jpg


XAhFQdx.jpg

bRTrBS7.jpg

FkHlgnS.jpg

81xvbaQ.jpg

6nygugU.jpg

Cjn6kHA.jpg

Ts08IEd.jpg

WYCMbpl.jpg

IDDFLS2.jpg

HEbawCg.jpg
 
Parece una mezcla entre La noche del cazador y unos toques de Tarantino o los Coen. Sádica y pretenciosa, lo que ha dividido bastante a la crítica, durante su pase en Venecia en septiembre pasado.
 
La tendremos a la venta en mercado doméstico para el 19 Octubre de 2017, en dvd y bd. Editada por Divisa
51UaN3UY9pL._AC_US160_.jpg
 
Una de esas sorpresas que uno no espera porque nadie habla de ella. Un western adusto, seco, crudo; como dura fue aquella vida más allá de lo idílico del western-cartón piedra tradicional. Sucio y cruel. Sin ley más allá de los prejuicios, ambiciones, complejos y costumbres desatadas desde un pasado incivilizado, o que, simplemente, y de manera arbitraria, se forjaron allí.

La sombra de dios planea durante toda la película. Pero es un dios castigador, basado en el miedo, en la sumisión, y tomado como excusa para la opresión; quizá a veces también para la supervivencia. Un dios oscuro que sirve de leiv motiv o excusa a pecadores en su nueva vida; supuesta norma moral que impide que se comporten como salvajes, cuando, en ese nuevo mundo, sin control, y precisamente loando a dios, lo están haciendo más que nunca.

El film está dividido en cuatro capítulos, y narra la historia de una mujer que intenta sobrevivir en un medio donde pegar o humillar a alguien es normal, matar es sólo una posibilidad; y no importa ser anciano, mujer o niño. Donde los prejuicios y la ignorancia respiran a flor de piel, y ante la duda cualquier cosa se puede acabar haciendo por la fuerza. Porque lo manda dios. Una de esas comunidades rurales donde se engendró cierto fanatismo ultra-religioso basado en la creencia de que sólo hay una opción para todo.

Se ofrece como una historia de venganza, pero, para mí, es una historia de supervivencia. De adaptación íntima a una realidad cambiante y a una época horrible. Porque el salvaje oeste fue más salvaje que ese western casi lúdico que todos tenemos en la memoria. Punteada por un personaje atroz, magníficamente interpretado por Guy Pearce, que extiende una sombra insana e incómoda a lo largo de todo el film, esté o no presente en ese momento.

Es un buen film, que pudo haber sido mejor si el cuidado y el detalle del primer capítulo fuese el mismo que puso en alguno de los capítulos centrales. Como si el director hubiese escrito algunos pasajes redondos, y los hubiese montado necesitando otros impuestos desde la lógica; bien planificados, bien ejecutados, pero sin ese nervio.

Sin dulcificar nada. Dando lugar a lo que se podía ser -o podía ocurrir- sin más amparo colectivo que la inquisitoria mirada constante de un dios ejecutor, que lejos de ayudar, exige pleitesía. Asumir que el mundo y la vida eran así, intentar dar el siguiente paso, y, sobre todo, escapar del Reverendo. Un dios oscuro en un poblado ubicado en el fin del mundo. Porque todo empezaba y acababa allí. Y no había una autoridad mayor, ni más contundente.
 
Última edición:
Atrás
Arriba