Vista en V.O.
Seymour Hoffman está tan bien como se ha dicho y la película me parece bastante estimable, aunque se deje unos cuantos cabos sueltos tanto de la personalidad del autor como de sus relaciones con los asesinos. Está más o menos bien dirigida y razonablemente bien escrita; a diferencia de otros biopics me parece que sí aporta detalles y circunstancias del personaje que está retratando, e incluso cuando precisamente no es para caer en el halago, como con la vanidad, la envidia o la falta de escrúpulos. Incluso parece una producción mayor de lo que es (7m. $ y 31 días de rodaje).
El problema es que la sombra de la propia A Sangre Fría (Richard Brooks, 1967) es increíblemente alargada y la recreación de Miller asume (de manera acertada) su condición de hermana menor desde su propia concepción, por lo que evita reutilizar los recursos más acertados y memorables de aquélla para narrar los mismos hechos y con ello se posiciona más lejanamente en todo lo sucedido, con menor riesgo y transgresión pero también con una efectividad mucho menor.
Saludos.