A ver: clasificando por países, en Asia hay básicamente dos que son la punta de lanza, y que son Japón y Corea del Sur. Son los que han ofrecido las mejores películas de género esta década, Japón porque siempre está ahí, siendo para mi criterio una de las grandes potencias históricas claras del cine de terror (junto con Reino Unido, Italia, Mexico... y USA claro) por tradición; y Corea del Sur porque su cinematografía en general ha experimentado un momento muy dulce en estos últimos diez años, y en el género de terror y fantástico también se ha notado para muy bien.
Luego está Tailandia, y cuando digo que está me refiero a que está siempre, es inevitable, porque Tailandia genera mogollón de películas de terror todos los años, un número tan alto o incluso superior al de Hollywood. De ahí que siempre, en cualquier festival o muestra de género asiático, haya una o unas cuantas de Tailandia, e incluso en España y sobre todo directo a DVD se han visto ya también un montoncillo. Sin embargo la cinematografía popular tailandesa en general, es decir, apartando el cine "de autor", artístico o de culto "cahierista" de la llamada "nueva ola" thai de los Apichatpong Weerasethakul y compañía, es bastante inferior a las dos citadas, de las que siempre va un poco a rebufo. A mí el terror tailandés me interesa, para empezar porque toda película de terror me interesa por el mero hecho de existir, pero sobre todo porque entre tanta cantidad de vez en cuando hay algunas que resultan curiosas. Pero he de admitir que los tailandeses no han conseguido gran cosa y que en este boom del terror oriental lo suyo ha sido arrimar el hombro (o arrimarse) más que insuflar excelencia.
"Shutter" es de hecho, en la cinematografía del terror tailandés, pura élite. Un film que supera todos los mínimos y que resulta muy disfrutable. Y a la vez que también sabe a poca cosa al lado de los mayores logros japoneses y coreanos. Atención al concepto final (los que la han visto saben a qué me refiero), que a ojos de los occidentales nos resulta incluso carcajeable (de hecho, al provenir de una película tailandesa pienso que va en serio, que si llega a terminar así un film americano... habría pensado que era un gag de coña).
Las películas tailandesas de terror se tienden a sostener a base de sustos (y funcionan cuando entre susto y susto hay por lo menos atmósfera), y el ejemplo típico es la celebérrima "The Eye" de los hermanos Pang (afincados en Tailandia, aunque también trabajen a menudo con Hong Kong y ahora con USA) que tanto material están aportando (otra cosa no, pero esta gente es supertrabajadora, e igual que otros manufacturan alpargatas, ellos hacen películas todo el rato, una nueva cada pocos meses) en estos años. "The Eye" es, básicamente, un film bastante ramplón, pero que tiene unos sustos tan acojonantes que se eleva muy por encima de la media y termina resultando memorable a su manera. De los hermanos Pang también conocemos otras películas, además de las aburridas secuelas de "The Eye", como "Bangkok Haunted", que es flojísima, o "Ab-normal beauty" algo mejor, o "Re-Cycle" que a mí me divirtió muchísimo porque la encontré endiabladamente loca.
Y luego ya están el resto de paises, dentro de la denominación que podría llamar "mondo macabro": Filipinas con sus películas de superheores, Indonesia con su explotation, Hong Kong que cuando toca el terror suele decantarse o por la hibridación (con la comedia, con las artes marciales, con el género rosa...) o por el gore burro (los "categoría III"), India en donde el género no goza apenas de predicamento, pero en donde aún así encontramos aún al clan de los Ramsey o a algún que otro solitario que también lo intenta (como Ramgopal Varma) a base de pálidas imitaciones de los éxitos americanos... Etc, etc.
Este año se ha presentado sin ir más lejos "Hell's Ground", de Pakistán, producida por Pete Tombs (el autor del libro "Mondo macabro") y dirigida por Omar Khan, el hombre que durante estos últimos años se ha dedicado a difundir por el mundo "The Living Corpse" (Zinda Laash), el "Drácula pakistaní" y un investigador del cine fantástico de su país. "Hell's Ground" lo que le aporta a un occidental es muchísima diversión, la película es la caña, aún siendo un enésimo (y van...) bástago de "La matanza de Texas", capítulo del autoestopista incluido (aunque aquí es diferente, claro), aunque mezclando por el camino zombies (algunos vestido con sari) y con un asesino que viste un burka, con sorpresa final. Como lo leeis. ¿Buena? No exactamente, de hecho está fatalmente realizada, pero mola.
Sobre que el cine de terror asiáico decían que era un soplo de aire fresco y ahora es una y otra vez más de lo mismo... ¡Hombre, eso es una injusticia! El cine de terror asiático FUE un soplo de aire fresco, hace de 8 a 5 años. Para haber continuado siendolo, tendrían que haber conseguido ser cinematografías capaces de renovarse una y otra vez, todo el rato. Y bueno, seamos realistas, eso no es lo normal, y no hay cuerpo que lo aguante. Lo que ha pasado es lógico. El éxito ha llamado a la fabricación en serie de productos similares, y poco a poco ha perdido mordiente. Por otro lado su aportación ha dejado de constituir novedad. Así que el ciclo se completa, es ley de vida, no pasa nada. No es razón para que los detractores de estas cinematografías en bloque se ceben por algo que resulta tan natural. Además, ¡anda y que nos quiten lo bailado!
Y aún así, siempre habrá películas interesantes de vez en cuando saliendo de aquellas tierras...