Re: Clásicos del terror
Bueno, no sé exactamente en qué hilo poner esto, pero como ya lo he comentado previamente aquí, y seguro que más de uno de los que se mete aquí vive en Madrid y es fan del terror silente, no me parece desacertado que vaya aquí. Bueno, dije que iba ir a ver Caligari al Círculo de Bellas Artes. La primera vez que voy allí a ver una película, y la última. Si tenéis intención de ir por eso de verla en pantalla grande y demás, os podéis ir olvidando, y quedaos en casa, ahorrándoos los 5 € y medio que vale la entrada, y poniéndoos tranquilamente el DVD de Divisa en su lugar, que lo disfrutaréis mucho más. Por que esta, os lo prometo por lo que más queráis, es la única vez en mi vida en que he visto Caligari y se me ha hecho pesada y he deseado que acabara pronto y hasta he pensado en salirme de la sala antes de que acabara la proyección. Lo que yo he visto esta tarde, y lo que vieron el resto de las personas -no muchas, por suerte- que había en la sala, no era Caligari. Era un ñordo al cuadrado, un cagarro de marca mayor, una aberración sin nombre. A mí apenas me ha importado, pero ¿os imagináis el que se haya visto esa película por primera vez, lo que habrá pensado, y las pocas ganas que le habrán quedado de volverla a ver? En serio, la versión libre de derechos que corre por Archive se veía y se oía mejor que el truño de copia que nos han ensdosado esta tarde. De verdad. Robert Wiene, Werner Krauss, Conrad Veidt y compañía deben estar revolviéndose en sus respectivas tumbas. Os lo aseguro, si yo fuera el Instituto Murnau estaría ahora planteándome el ponerles una demanda por exhibir semejante bazofia de copia y, encima, cobrar por la entrada. No sé de dónde la habrán sacado, ni había forma de saberlo porque no se te informaba sobre ello en ningún momento, y para colmo de males, los créditos de la película, estaban incompletos, pero parecía sacada de un reestreno de principios de los cincuenta. Intertítulos absurdos, a años luz de los originales, cuyo contenido apenas reflejaban de lejos, por no decir nada del diseño. Con deciros que a Francis lo llamaban Francisco y a Jane, primero Johanna y luego, Juana, queda todo dicho. Banda sonora enlatada, de una jovialidad absolutamente inoportuna, como esa que a veces acompaña los DVDs malos de cine mudo, yo diría que fusilada de alguna que otra película e intercalada periódicamente -porque además iba a su puta bola- con fragmentos de Debussy y Stravinsky muy, muy, muy mal interpretados, como si se tratase de una orquesta de conservatorio de ésas compuestas por músicos que están aprendiendo (desde que por algún sitio he leído que en el estreno de Caligari sí se interpretaron algunos fragmentos de música de Vanguardia, incluyendo El preludio a la siesta de un fauno de Debussy, tengo mucha curiosidad por saber de dónde puñetas habrán sacado esta banda sonora y en base a qué criterios la han puesto, pero como ya expliqué, me temo que me quedaré con las ganas de saberlo). Sea como fuere, era molesta e inoportuna y desposeía a la película de buena parte de su cualidad hermética y misteriosa, haciendo parecer a Caligari casi un remedo del Mago de Oz y a Cesare un personaje de película de Disney. Cualidades que se ven realzadas por el hecho de que no han respetado la velocidad original de proyección -haciendo que una película que debería haber durado unos 71 minutos (lo miré por el reloj), se quede en apenas 59- lo que se trasluce en hacer que todos los personajes se muevan a saltitos y carreritas, lo mismo que si esto fuera una comedia de Mack Senett

...Si esto se hace entre gentes que supuestamente aman la cultura, no quiero ni pensar lo que puede pasar entre las que no la aman. Ni qué decir que los tintados brillaban por su ausencia, que los intertítulos tenían un diseño tan pobre y absurdo como su contenido, que la calidad de la imagen era tan sumamente mala que en ciertos momentos, no les veías las caras a los personajes (¡en una película muda y en una película como Caligari, donde el componente visual y la gestualidad de los intérpretes es absolutamente fundamental!), y que Cesare parecía en algunas escenas la Olimpia de Hoffmann, ya que sus maravillosos ojos habían quedado reducidos a dos siniestros huecos negros... Como broma, no tiene ninguna gracia, como intento de actividad cultural, es imperdonable. Lo que he visto esta tarde era algo mutilado, desvirtuado, ajeno totalmente a la obra original, y lo que es peor, sancionado por una institución supuestamente cultural. De nuevo, me reafirmo en mi idea de que es absolutamente necesario ver las películas clásicas con las mejores copias posibles y en condiciones adecuadas, porque si no, es como si no se hubieran visto o peor. Si esta hubiera sido la primera vez que yo hubiese visto Caligari (¡y que el buen doctor perdone mi blasfemia!), hubiese pensado sin dudar :"¡Qué CAGARRO de película!". Y lo peor es que en ningún sitio te advierten -como ocurre, al menos, con algunos DVDs- de la deficiente calidad de, de, de...bueno, de éso que vas a ver. Si es así como se vió Caligari durante años, no me sorprende que muchos la consideraran una película rudimentaria, mal hecha, y de no demasiada relevancia en comparación con, por ejemplo, otras obras de esa época. Lo que me sorprende es que llegaran siquiera a mencionarla.
Perdón por las expresiones que he usado y por el tono de este comentario, pero es que estoy indignada, indignada, absolutamente indignada por las condiciones en que he visto la que para mí, no es sólo mi película favorita, sino una de las mejores películas de la historia.
Pensaba ir a ver también Haxan, y La sangre de un poeta, que dan en el mismo ciclo, pero va a ser que no.