DVD Clásicos del terror

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Re: Clásicos del terror

Comenté algo de esta película (no de esta edición, que no la conozco) en el hilo de https://www.mundodvd.com/el-fantasma-de-la-opera-102340/. No es la que más me gusta de las versiones, pero tampoco me pareció la peor. Y fijaos en que, sin ningún empacho, han colocado en la carátula la mascarita de la versión de Webber. Es como, cuando en la versión de Argento, plantaron en la carátula una especie de media máscara ensangrentada que luego en la película no aparecía ni por el foro... Parece que últimamente, el Fantasma sólo se puede "vender" con el reclamo del musical de ALW. Es sorprendente la cantidad de gente que no conoce los orígenes del personaje. Bueno, no tan sorprendente si tenemos en cuenta el desconocimiento casi absoluto que hay de lo más básico de la literatura clásica de terror.

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Charles, puedes visitar el hilo que comencé y que menciono para conocer lo que pienso de esta versión.
 
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Re: Clásicos del terror

Pues yo le pongo un notable alto. Tiene una atmósfera muy conseguida y es un título de lo más siniestro. Poco romanticismo pero mucha atmósfera sórdida. La vimos en pantallón en una copia dvd que creo recordar no está nada mal. Edición Metro de zona 1.
 
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Re: Clásicos del terror

Yo la vi hace mucho en Canal + y la recuerdo muy vagamente .La de Misterios de Ultratumba la vi hace tiempo y la recuerdo muy disfrutable y con una fantástica y atmosfércica fotografía en blanco y negro.
 
Re: Clásicos del terror

Francis tiene para mí un ramillete de títulos muy interesantes, y ya sabes que la corona del reino para mí es Drácula vuelve de la tumba, una de las cintas de la Hammer que más me han fascinado de siempre. Las demás están por debajo, pero hay títulos notables que ya conoces: Legend of the Werewolf, The Ghoul, Evil of Frankenstein, The Skull, las dos citadas...

El hombre de las figuras de cera es un título expresionista indispensable, y Tres casos de asesinato tiene tres sketches. Uno de ellos antecede un tanto al tema de Freddy Krueger, en el concepto de que puedes entrar en los sueños; en tanto el del cuadro es absolutamente magnífico.

Repasé hace tres días Dracula vuelve de la Tumba, maese. Pelicula impresionante por donde se la mire.
Realmente a la Hammer le faltó hacer un film cuya historia transcurriera toda, pero toda, en el interior de una de esas tabernas donde los eternos y gloriosos secundarios giran sus rostros ante la presencia de cualquier desconocido o ser terrorífico :abrazo.
Y voto por Michael Ripper como el dueño de la posada :digno. Aquí la rompe..nuevamente.
En este sentido ¿tendrás alguna foto, autógrafo o elemento personal de esta niña Verónica Carlson en tu villa malsana?. Me gustó como camina por la cornisa en esta peli :cortina.
 
Re: Clásicos del terror

Pues yo le pongo un notable alto. Tiene una atmósfera muy conseguida y es un título de lo más siniestro. Poco romanticismo pero mucha atmósfera sórdida. La vimos en pantallón en una copia dvd que creo recordar no está nada mal. Edición Metro de zona 1.


Desde luego, que de las versiones modernas es la más aterradora (desde mi punto de vista), y creo que de todos los fantasmas modernos, Englund es el único al que, hasta cierto punto, puedes comparar con Lon Chaney, en cuanto a terrorífico (yo digo siempre que hay dos tipos de Fantasmas: los románticos y los terroríficos, y de los segundos, Chaney es mi parangón). Estoy de acuerdo en lo de la atmósfera. La banda sonora también me pareció buena, y creo recordar que Jill Schoelen cantaba ella misma las canciones. Incluye una escena muy bonita que es clave en el libro y que suele faltar en casi todas las adaptaciones fantasmales
(la del cementerio)
. Lástima que la historia
con un pacto faustiano de por medio
no acabe de funcionar, que la estropeen con toques gores nada de mi gusto
como poner al Fantasma a despellejar a sus víctimas
(que supongo, eran una concesión al cine de terror de moda a finales de los ochenta), con otros elementos a mi ver nada propios a la historia
como poner al Fantasma yéndose de putas y diciéndole a una de ellas que esa noche su nombre "es Christine", o violando a su amada
. También fue una pena que, debido a la falta de presupuesto, no aparezcan ciertas escenas clave
como el paso de la laguna Estigia o la caída del "chandelier"
de la historia. Pero hay un baile de máscaras muy conseguido, y me gusta mucho el disfraz de "Muerte Roja" que lleva el amigo Freddy:

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Bueno, es que el que haya entrado en el hilo del Fantasma, habrá visto que siento debilidad por esa escena en concreto de la historia y por los trajes de "Muerte Roja" del Fantasma, y siempre me da mucha pena cuando no incluyen este traje, o por lo menos, esta máscara, en las versiones (que yo recuerde ahora, esa escena sólo la meten en las versiones de Chaney, en ésta y en la de Schumacher; en la de Robert Markowitz hay una parecida, pero sin máscara de la muerte, y en la Richardson, aparece la máscara pero no el traje).
 
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Re: Clásicos del terror

Sí, entiendo tus repulsas, pero yo lo vi por el terreno de las variantes, las concesiones por saberse con qué actor contaban y en qué época estaban. Por otro lado, la fotografía es bestial, surrealista, muy plástica.

Ulmer, desde que vi Drácula vuelve de la tumba con trece años no he dejado de adorarla. En uno de los filmes cien por cien Drácula. Un retorno al gótico de la Universal, pero con el estilo Hammer. ¿Y has oído la partitura de Bernard? Para mí es la más conseguida del ciclo. Ya desde los créditos te sobrecoge. Lee se relame con el personaje y los amantes de su icono estuvimos de enhorabuena. Impresionante y no me canso de revisarla. Es de las películas que considero mágicas.

Michael Ripper es uno de esos secundarios entrañables que hacen que una película te gane más.

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Re: Clásicos del terror

Personalmente, mi favorita del ciclo es Dracula Principe de las tinieblas, seguida de la primera, Dracula a secas (Horror of Dracula en los Estados Unidos). La tercera sería Dracula vuelve de la tumba. Las tres las vi de niño, pero la primera que vi fue Principe... y me dejó una hondísima impresión durante días. No se si es por ser niño, pero empatizaba con esos pobres cuatro viajeros abandonados a su suerte, acogidos en un castillo con pompa por el criado (mitico Klove) parece que todo va bien... pero luego, ZAS.
Puede que el que Dracula no hable sea un error, no lo se, pero a mi eso era lo que mas me asustaba. Eso, y el cambio que se producía en Barbara Shelley...
 
Re: Clásicos del terror

Absolutamente, maese. Es una peli subyugante. Hacía bastante que no la veía y el disfrute fue mayor. Lee realmente parece que goza a fondo el mítico personaje y está intratable, no hay una sóla concesión.
Los créditos deben ser de los mejores; tienen un cierto aire psycotrónico que uno no puede menos que dejarse hipnotizar.
 
Re: Clásicos del terror

Diodati, ¿cuál te gusta más? "Drácula" de 1958, o "Drácula vuelve de la tumba"? No me acuerdo si ya habías puesto una lista páginas atrás...
 
Re: Clásicos del terror

Siempre he puesto primero a la de Fisher, pero reconozco que mi debilidad la tiene la de Francis. Tengo un grupo de amigos cinéfilos (Tzameti los llamo los fromthegrave, jajaja) que insisten en que la coloque la primera. Pero yo me mantengo firme. Las tres primeras son un diez, pero el referente principal es Drácula (1958). Eso sí, las tres son para mí como un bloque. Algo parecido a los tres Frankenstein de Karloff.

Por cierto, antes he escrito Corben en lugar de Ulmer, pero Ulmer lo ha entendido. La respuesta era para él. Esas prisas...
 
Re: Clásicos del terror

Fue aquí donde comentábamos los Dráculas Hammerianos:

https://www.mundodvd.com/2012-cente...tor-bram-stoker-creador-de-dracula-100159/22/

Sé que me vais a odiar por decir esto, pero a mí los Dráculas no son lo que más me gusta de la Hammer. Para mi gusto, están más logrados los Frankensteins. A partir, sobre todo, de Drácula vuelve de la tumba, la saga se volvió algo reiterativa, y empezó a abusar de ciertos clichés y fórmulas y a repetir demasiado ciertas situaciones:
Drácula muere, Drácula es resucitado por uno o varios acólitos, Drácula busca venganza, Drácula empieza a dar por el saco al personal y a esclavizar a algún personaje femenino que es absolutamente deshechable, y como tal, acaba de mala manera, Drácula perfora las yugulares de cuanta hembra apetitosa relacionada con su némesis de turno se ponga a tiro, Drácula huye, Drácula es destruido, y vuelta a empezar...
De lo que he visto (de momento, porque me las estoy revisando), ahí van en mi orden de preferencia:

Drácula, príncipe de las Tinieblas
Drácula
Drácula vuelve de la tumba/ El poder de la sangre de Drácula (las tengo casi al mismo nivel, y ahora lo explicaré)
Las cicatrices de Drácula (aquí es donde me he quedado).
Drácula 73
Los ritos satánicos de Drácula.

Para mí, la saga alcanzó su cima con Príncipe de las Tinieblas, y tengo la impresión de que, a partir de ahí, ya no sabían muy bien que hacer con el personaje. Respecto a Drácula, es la cabeza de la serie, y una y otra tienen el toque Fisher. No me pidáis que les ponga nota: no me gusta hacerlo con las películas. Drácula tiene a Van Helsing...que es precisamente lo que les falta al resto de las películas (excepto Drácula 73) empezando por Príncipe de las Tinieblas (el personaje ése del monje con escopeta no me acaba de convencer, y me parece superior el Monseñor de Drácula vuelve de la tumba. Me gustan mucho las historias del tipo "pandilla de incautos que van de viaje, se pierden y se meten en donde les han dicho que no se metieran", que es lo que pasa justamente en Príncipe de las Tinieblas, que retoma además varios elementos de la historia original (como el carruaje encantado, otro elemento del cine de terror que me encanta). Comparto de Vuelve de la tumba todo lo que ha dicho Maese: la música me parece una de las mejores de la saga, me gustan mucho el personaje de María, tan fresca y tan inocente, su novio, su tío, las escenas en los tejados, el simbolismo de la muñequita, la taberna...la taberna...bueno, a partir de ahí (me pasa lo mismo con Príncipe de las Tinieblas, que creo empieza a bajar en interés hacia la segunda mitad de la película), empieza a desbarrar un poco, y no sé si estoy viendo una peli de Drácula o una historia costumbrista. La subtrama de la tabernera me parece no está del todo bien llevada, y tiene algún que otro momento que me provoca cierto sonrojo ajeno (como los estudiantes mirándole el escote :sudor). Lo mismo me pasa con el personaje del cura réprobo, que tampoco me acaba de convencer. En cuanto a El poder de la sangre de Drácula, es mejor no concentrarse demasiado en la historia, y fijarse en la ambientación y la estética, que es verdaderamente por lo que me gusta esta película. Los ambientes son más brumosos y oscuros de lo que suelen ser en los Dráculas de la Hammer (si os soy sincera, el interior del castillo de la primera de Drácula me parece un poquito de Exín Castillos, sin embargo, si lo comparamos con el interior ruinoso del castillo de Drácula de la Universal, veremos que en realidad se trata de un modelo de matización inquietante, y hace pensar en las palabras de Harker al acercarse al castillo: "parecía bello e inocente bajo los rayos del último sol, excepto que los pájaros no cantaban...", si piensas en toda la maldad y las tinieblas que se ocultan bajo esos interiores tan bonitos y coloristas, ya no los ves con los mismos ojos, y el contraste es inquietante), lo que me gusta mucho. La fotografía me parece particularmente bonita. Y luego tenemos ese ambiente de corrupción moral, decadencia e hipocresía victorianas que me resultan tan atrayentes, esos caballeros respetables y severos que son verdaderos tiranos para sus familias, pero que llevan auténticas dobles vidas escudados bajo una apariencia de respetabilidad...esos nobles satanistas que celebran misas negras para combatir el tedio de sus vacías vidas...Estos temas me recuerdan mucho al Drácula de 2006 de la BBC, que ya comenté, y que también me atrae especialmente. Aunque el guión tiene agujeros por lo que podría pasar una furgoneta:
las motivaciones de Drácula para vengarse no quedan nada claras -tampoco lo quedan en la mayoría de las películas de la saga- y no se explica en ningún momento por qué Drácula de pronto ve la iglesia reconsagrada y muere o qué es lo que sucede con el novio de Lucy
. Mención especial para Las novias de Drácula, que de lo que he visto hasta el momento, me parece de lo más atractivo y original en cine vampiresco de la Hammer.

Las cicatrices de Drácula es la que toca hoy.

Edito: Príncipe de las Tinieblas fue también la primera que vi, de adolescente, y la escena
de la resurección del Conde, saliendo de la bruma, es una de esas escenas de peli de miedo que tengo grabadas a fuego
.
 
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Re: Clásicos del terror

Pues yo encuentro fascinante los paralelismos entre las dos partes de Drácula vuelve de la tumba. Y si quieres entenderme mejor, aquí te dejo un ladrillo, aunque me da que no lo vas a compartir. Está claro que la fascinación que a mí me produce a ti te deja un tanto igual. Pero bueno, ya nos pasa con el Drácula de Browning.

Ladrillo va:

LA PUJANZA DEL GÓTICO

La nueva cita con el mito, dentro de la casa Hammer, vendría de la mano de Freddie Francis, excelente fotógrafo llegado a la dirección. Francis será responsable directo de Drácula vuelve de la tumba (Dracula Has Risen from the Grave, 1968), quien cuatro años antes ya había puesto su grano de arena en el universo frankensteiniano (The Evil of Frankenstein), y será, asimismo, el hombre que mejor aceptará las reglas del juego dentro de la serie inglesa, para pintar un lienzo típico de las coordenadas de la productora, gozando del enfoque más personal y agudo de todos los que habrían de venir por estas vías. Y es que si bien Francis es un realizador un tanto despreocupado, sin ese celo que caracterizó buena parte de la obra de Fisher (recordar ese cuidado casi matemático en la puesta en escena, y en la plasmación de los pequeños, y mas importantes, detalles circundantes), sí sabría entender la cinemática del medio, y sacar partido, por otro lado, a la audacia de unos conceptos que para algunos serían irreverentes, para otros heréticos y para la mayoría interesada, sencillamente necesarios. En estos matices definitorios, la impregnación de un sentimiento poético, enlazado con la mejor tradición del cuento de hadas, y con un cierto pero lejano look a lo Universal, haría que su obra se adentrara en los senderos del cuento mágico de terror.

El argumento goza en esta ocasión de todos los favores del estilo de John Elder, que probablemente nos legue la mejor historia del famoso conde fuera del contexto de las adaptaciones a la novela. Así, el esquema narrativo partirá con un prólogo que habría acontecido en los dominios de existencia de la anterior cinta, con un campanario profanado por el ataque del vampiro a una mujer, conseguida secuencia del sacerdote descubriendo el cuerpo que cae del interior de la campana. Un año después, otro sacerdote, monseñor de la comarca, preocupado por sus feligreses acudirá al pueblo, descubriendo el desinterés de los aldeanos por los oficios religiosos, y subirá hasta las montañas en busca del castillo de Drácula para exorcizarlo. Pero los designios del destino se bifurcan consintiendo que el otro sacerdote, temeroso de las circunstancias, se rezague y permita, al accidentarse, romper el hielo que mantiene al vampiro preso y con su sangre otorgarle continuidad a su terrible existencia. Durante el transcurso de los acontecimientos, el conde descubrirá su castillo sellado por una gigantesca y dorada cruz, y apoderándose de la voluntad del sacerdote buscará un destino de venganzas en la aldea del clérigo exorcista. Pero tras un buen número de tensas incidencias todo volverá hacia el castillo, donde nuestro vampiro conocerá la muerte más innoble para un ser de las tinieblas, quedando empalado en la citada cruz.

La obra se favorecerá por la inclusión de un buen número de acordes que contribuirán a una visión algo distinta a la observada hasta el momento. Incluyendo unos trazos totalmente originales, pero sin alejar al personaje del clasicismo básico que lo define. Y es que este macabro cuento de hadas, esta veraz y a la vez onírica plasmación de la amenaza espiritual y física de Drácula, es lo que le confiere, por mediación de todo un muestrario de secuencias reveladoras, un lugar de privilegio dentro del fantástico. Es, además, el sabor del impacto visual y de la captación de una sensibilidad que nace tanto de un tratamiento eminentemente poético del mito, como de una reflexión seria sobre la evolución de este.

En la trama observamos dos ambientes definidos a la perfección, en los que la simetría del personaje central sabrá conjugarlos notoriamente. En sus inicios, encontramos la iglesia como símbolo del bien y la seguridad y, de manera antagónica, el castillo del vampiro, auténtico recinto del mal, temido por todos los lugareños. Veremos la gótica fortaleza desde fuera, en planos generales y más cercanos, pero siempre tomados desde el exterior. Ninguna toma nos regalará las oscuridades interiores, pero nuestra imaginación siempre apuntará hacia una especie de gigantesca y obscena capilla negra, muy alejada del estilo imperante en la Hammer. Estos dos locales se verán significativamente violados: la iglesia resultará lacrada por el acto vampírico, propiciando el abandono de los aldeanos; mientras que el castillo sufrirá un exorcismo y quedará sellado por la simbólica cruz, motivando el rechazo y la consiguiente ira del conde. Para acceder desde un punto hasta el diametralmente opuesto, tenemos las montañas de Transilvania, peligrosas, bellas y llenas de amenazas. Y será en el tránsito donde uno de los sacerdotes quedará herido en la cabeza, ayudando con ello a que puedan consumarse los designios diabólicos de las tinieblas. En la siguiente etapa, el binomio iglesia-castillo (los símbolos antagónicos persisten) queda sustituido por el hogar del monseñor, recinto del bien, y por los impresionantes sótanos de la taberna local; apartado lugar que sirve de circunstancial cubil para el vampiro. Ambos volverán a ser paralelamente violados: María, la sobrina del sacerdote, resultará mordida en su alcoba, mientras que Drácula será descubierto en su ataúd, peligrando su existencia por un infructuoso ataque por parte del novio de la chica. Y también aquí existe la comunicación entre los dos entornos antagonistas; detalle que puntualiza los hermosos y no menos peligrosos tejados que, a la manera de intrincados pasadizos, unen el hogar con la taberna. Y de nuevo aparecerá un personaje, el monseñor, herido para favorecer la empresa del mal.

El desenlace posee unos toques premonitorios con la incorporación de Paul, el novio de la chica, que luchando por su seguridad se enfrentará al mal, perdiendo casi la vida en su intento. Al final, la metafísica reaparecerá, elaborando el cierre más bello y simbólico que he podido captar en una cinta del género, en el que Drácula caerá desde el castillo hasta empalarse, milagrosamente, en la cruz que su víctima había arrojado antes al vacío: agonía insuperable para el príncipe de las oscuridades, que se desintegrará dejando solamente una cruz chorreando sangre y una capa esparcida por los suelos.

ALEGORÍA POÉTICA PARA EL DRÁCULA MÁS ICÓNICO

El altisonante y siniestro cuento posee además localizados aciertos de belleza argumental; como es el caso del aldeano que explica el hecho de que nadie vaya a la iglesia porque la sombra del castillo, al atardecer, se posa sobre ella. No podíamos soñar con una metáfora más bella y mágica. Por otro lado, existe la controversia de la lucha de fe a lo largo de toda la trama. Ante la claridad y pureza de ideas del monseñor y de Drácula, en polos opuestos, nos topamos con la ambigüedad de un sacerdote poseído por el vampiro y que se degrada sirviéndole (grado sublime de audacia); y el de un joven enamorado de la protagonista que, siendo ateo, y repudiado por el tío de aquella, será llamado por este para que luche por el triunfo de su propia religión: el amor puro. Los caracteres se tornan ambiguamente enriquecidos, envueltos, eso sí, por el maniqueísmo imperante en su fondo.

Significativa, y parece que para algunos conflictiva, resulta la secuencia en la que a Drácula le clavan una estaca en el corazón en los sótanos donde se oculta, sin que el hecho tenga efecto debido a no haberse realizado con total fe, al faltar la oración que acompañe el acto. Este detalle innovador permite, de entrada, acumular una tensión increíble, ya que ninguno de los dos afectados puede rezar. Paul por ser ateo, y el sacerdote subyugado por verse espiritualmente impedido por el vampiro. Pero la verdad es que todo ello viene a significar el fortalecimiento de un mito que, con el paso del tiempo, se ha visto descaradamente más rebelde y osado. Este detalle ha sido utilizado con asiduidad por el cine posterior, siendo plenamente aceptado incluso por aquellos que, otrora, repudiaron la originalidad de Francis.

En un mar de secuencias compuestas con un gran sentido plástico, que parte desde la excursión y exorcismo del castillo, hasta el bellísimo desenlace en la cruz (simbolismo religioso), el lirismo del realizador nos conducirá a momentos de inolvidable factura. La imagen de Drácula, rebosante en maldad, tanto en sus apariciones en los sótanos como en los tejados, constata el fortalecimiento visual del mito. Y para ello, la ambientación de Bernard Robinson se nos ofrece algo distante de sus anteriores incursiones temáticas, barajando con gran énfasis elementos de puro terror gótico: castillo situado en lo alto de las montañas, incomunicado y solo accesible por escalada, acertadísimo en su concepción simbólica y jerárquica; el cementerio donde el conde se apodera de su ataúd de viaje, robado por cierto a una ajusticiada por vampirismo; los inquietantes y sombríos sótanos; las callejuelas oscuras y perdidas; los siniestros bosques que envuelven a la víctima; los alucinantes y surrealistas tejados; y, en fin, el competente uso del paisaje, su belleza absorbente y su sentido irreal de la acción. La excelente fotografía de Arthur Grant estampará, bajo el celo de Francis (no olvidemos sus orígenes técnicos) un cromatismo totalmente aislado en el contexto general del estilo Hammer, mediante el uso de filtros de colores, sabiamente dosificados en las secuencias claves, propiciando un aire onírico diferenciador. Y la verdad es que hasta la composición de James Bernard, marcando los ritmos con su habitual firmeza, se torna original redondeando unos logrados y ambientales acompañamientos, que finalizan con la inclusión de ciertos toques religioso-navideños, como las campanas, en la muerte del vampiro, acentuando el carácter antibíblico y mágico de la narración.

Christopher Lee aparecería aquí más alto que nunca, por el uso de plataformas, con unas mechas blancas adornando su cabellera, e irrumpiendo con fuerza en los fotogramas, ayudado de un maquillaje acertadísimo (obra de Rosemary McDonald, Heather Nurse y Wanda Kelley), incluyendo el uso de lentillas con venas rojas, que acentuarían la excitación y su ira en las situaciones extremas, y quedaría, con la ya habitual incorporación de la capa con envés rojo, con una apariencia de gran pujanza estética, que aunque plena de elegancia y sensualidad, no resultaba exenta de su característica fiereza. Los lirismos de la narración lo ayudarían a recrearse con las situaciones, sacando bastante partido de su estampa y sus buenas maneras (recordar la bella impronta de la figura recortada en los tejados, junto a su ataúd en los sótanos, en aquella fulgurante y gótica salida del dormitorio de María, o, por cerrar cita, los espasmos de agonía (ojos que lloran sangre), sólidamente filmados por Francis en el desenlace). Creo que nadie, excepto Fisher, ha sabido captar tantos matices en este insigne actor. Junto a él, Veronica Carlson, en el papel de María, vuelve a surgir como una de las auténticas damas del fantástico. Su escandalosa belleza permitirá que, aún hoy en día, sigamos echándola de menos. Los dos sacerdotes serán interpretados por Rupert Davies, monseñor, y Ewan Hooper, el sirviente de las sombras, y aderezarán, con sus creencias y dudas, todo el tapiz de abstracciones y complejidades que caracteriza la obra.

Pero si por algo resulta original esta aproximación al mito, goticismos y estética aparte, es en esencia por la audacia argumental con las temáticas de la religión y la sexualidad. Primero, por concebir la enorme broma transgresora de plantearnos a un servidor del vampiro, como hemos visto, sacerdote. Pero el argumento no se contenta con este grado de osadía, sino que infunde al Don Juan de la noche un aroma irresistible para con las contaminadas por su beso diabólico. Él representa la perversión en todos sus aspectos, y hay dos secuencias que refuerzan el apunte: inicialmente, su primera víctima femenina le pedirá más, en un intento de absorber en su plenitud el vampirismo pasivo, y el personaje de María, de caracteres netamente inocentes, al ser mordido por el conde, arrojará de su lecho de forma significativa su muñeca de trapo, en un alarde explícito de inocencia perdida. Y a partir de ahora, estos detalles, ya sutilmente iniciados con Fisher, tendrán vía libre, marcando el estilo venidero de la Hammer, aunque en ocasiones habrían de desembarcar en el puerto de los excesos injustificados. Por otro lado, existe una clara potenciación de la simbología del bien y del mal, ya que a la resistencia a morir del vampiro, se le opondrá en final más rotundo: la gigantesca cruz, cierre definitivo de esta epopeya vampírica.

Drácula vuelve de la tumba puede que no supere al Drácula de Fisher (creo que algo realmente difícil de conseguir), pero estoy absolutamente convencido de que se trata de un producto tan exquisito como Drácula, príncipe de las tinieblas, que no es poco, superándolo, incluso, en algunas facetas. Y es que esta tercera entrega, probablemente la más clásica y mejor ambientada de la serie, compone con las dos anteriores una trilogía de gran contundencia histórica, emulando felizmente los hallazgos de aquella otra inolvidable protagonizada por Boris Karloff en el mito del monstruo de Frankenstein, de la que hablaremos en la segunda parte de esta obra. Por ello, el paso siguiente se habría de notar sensiblemente, ya que El poder de la sangre de Drácula (Taste the Blood of Dracula, 1969), dirigida por Peter Sasdy, otro asiduo de la Hammer, habría de quedar argumentalmente, más que en conceptos estéticos, inferior a lo glosado con anterioridad.

Del libro:

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Re: Clásicos del terror

Jane, si hablas de devenir en el ciclo Drácula, espero saber qué opinas del argumento de Frankenstein Created Woman. ¿Te gustó cómo el doctor perdía su personalidad y la trama se volvía rocambolesca? Hasta se convierte el bueno de Cushing (me refiero al doctor) en creyente después de reconocerse agnóstico total, y su fiereza intelectual deviene en siervo de una parejita boba. ¿Y tenía muchas ideas nuevas Fisher cuando rodó Frankenstein y el monstruo del infierno? Aparte de hacerte creer que un loco del establecimiento tenía ese físico que ni el hombre de Neanderthal, ¿proponía algo nuevo, como tú esperas en el ciclo Drácula.

¿Aplicamos siempre el mismo medidor para todo?

Lo dudo, jejejeje.

Por cierto, eres la primera persona que veo no valora el rol del cura converso. Para mí está genial. Fíjate la diferencia de posicionamientos. Te podría contar muchas cosas de la época, pero creo que no es película santo de tu devoción y me las dejo en el tintero, jejejeje.

¿Se nota que muero por el ciclo Drácula? Sí, adoro el de Frankenstein, pero soy de los pocos de acá que me quedo con el de Drácula. Tal vez porque mi molde sobre el mito de Frankenstein subyace en el estilo Universal y lo que legaron Whale y Van Lee esencialmente.

¿Te has dado cuenta de que esta película tiene multitud de constantes que tú solicitas a las películas del género? Si me entretego en capturarlas las pongo como ejemplo. ¿Entonces? Está por llegar el día que te rindas sin pretextos ante una de mis grandes recomendadas, Jane. Pero sospecho... :cortina
 
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Re: Clásicos del terror

Precisamente, Frankenstein creó a la mujer, es de las que menos me gustan del ciclo. Y que la vi hace la torta de años...Y que, no sé, me parece que en la saga Frankenstein fueron más imaginativos, y que el personaje del Doctor lo explotaron mejor. A Drácula lo quemaron un poco. Puede que sea por una razón muy sencilla: Frankenstein es un personaje humano, y reacciona y se comporta de una manera humana (aunque anormal). Drácula no es humano, se comporta de una manera "sobrenatural", "inmutable", haciendo siempre lo mismo...Me temo que no sé explicarlo mejor...

No es que no valore el personaje del cura blasfemo... es que no me acaba de convencer el modo en que está tratado...No me lo termino de creer...
 
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Re: Clásicos del terror

Pues bueno. En nuestro caso, me siento como cuando invitas muchas veces a una persona a comer, y siempre le pone alguna pega a la comida. Contigo no he dado nunca en la diana, caramba. Ya me pasó con otras, como Son of Frankenstein. Te oigo teorizar y pienso: "Ésta tiene que gustarle sí o sí por lo que ha escrito". ¡Pero no! :pared

Venga, que tengo ganas de aprender cosas nuevas. ¿Qué cambiarías del cura? ¿Qué le añadirías o quitarías? Y con respecto a lo del embrollo, dime dónde lo hace y por qué. Lo de mirar al escote de la chica es normal, estábamos en la Hammer, mujer, la productora reina en conceptos de pechugas. No rajes como Pumares, que llegó a decir que el único mérito de Fisher fue lanzar a chicas pechugonas. Venga, ¿dónde está el embrollo? Yo me trabajo mucho los guiones de nuestra factoría y estoy abierto, porque esta película para mí es un dechado de virtudes a nivel de guión. ¡Qué pena que pusiera la firma Francis en la puesta en escena! Muchos fisherianos no lo perdonaron per se. Y te lo dice alguien que sostiene que no hay que nombrar a Fisher en vano, jejeje. Me llama la atención que hables de embrollo, cuando El Golem es la novela más embrollosa que he leído en mi vida. Palabrita. Me lo he guardado hasta ahora, pero ahora lo suelto.

Jopé, contéstame en el hilo de Cinefilia, que estoy confundido. ¡Estamos en Clásicos del terror!

Pido disculpas por mi parte.

Para ir al meollo, decir que el clásico que va a salir por 39 Escalones es en blanco y negro. Para mí una de esas maravillas de 10 que después Jane le sacará defectos por todos lados, jajajaja (pero que terminará comprándolo).
 
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Re: Clásicos del terror

Tampoco es que me haya parecido un horror. Como ya he dicho, hay cosas que sí me han gustado:
el contraste entre Maria, la chica inocente y virginal, y la más mundana Gina -que sin embargo, tampoco llega a ser un personaje negativo, cuando hubiera sido muy fácil presentarla así-, el simbolismo de la muñeca, el que Drácula muera empalado con la cruz, el personaje del chico, el del tío, que es un digno sustituto de Van Helsing, la prestancia de Drácula (aunque me parezca desaprovechado), su magnetismo, el modo en que entra en el cuarto de Maria, la música, la fotografía, la escena del carruaje...
No hay por qué darse de cabezazos contra las paredes, caramba :sudor... De todas formas, te diré que a mí, en vida diaria, me han llegado a comparar con Van Gaal, por la cantidad de pegas que siempre le encuentro a todo: "tú siempre nejatifo, nunca positifo..."
 
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Re: Clásicos del terror

¿Desaprovechado Drácula? Pero si es en el filme que más sale, que más gesticula, que más hace presencia de terror. ¡Y de qué manera, padiez! Hasta ese icono final llorando sangre. ¡Uffff!

En casa la vimos hace tres veranos, en pantallón veraniego. Nos reunimos varios foreros de por acá. Los nativos y los que viajaron. La vimos y la comentamos, y creo recordar que todos salimos extasiados. A veces veo ataques que, aunque no me afecten, entiendo que son taras que existen. Otras veces no. Los veo como el típico capricho de niño rico. Entiéndaseme.

A ver si mañana puedo anunciar ya la película, pues se supone que me envían el máster para trabajar la presentación con él. Conociendo a muchos de acá: Ulmer, Corben, Charles, Nomenclatus, Landis, Antimonio, Tzameti, etc. , sé que va a causar furor. De Sr. Karloff no hablo, porque con mis más favoritas me suelo quedar como con Jane. :D
 
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Re: Clásicos del terror

Perdóname, Maestro, pero es que tengo la impresión de que con un actor como Lee y un personaje como Drácula se podría haber hecho algo más -aunque quizá no mejor-.

Bueno, regreso a mi cripta.
 
Re: Clásicos del terror

Entonces, dime qué hizo Fisher con él que no haya hecho Francis. En serio. ¿Dónde está el error suyo? ¡Si para mí es el Drácula más icónico! Y de visceralidad no te digo: Sube a Veronica en brazos. Qué delicado... Claro, porque la chica no puede con su alma. Después la arroja como el villano que todos queremos (tú hace unos días también...).

De todas formas no tengo que perdonarte de nada. Sólo que, una vez más, viajamos en otra nave. :ceja Eso sí, entendía mejor a mi suegra. A ella no le gustaba ninguna película de terror y eso es coherente.

Me acaba de llamar Lee y me dice que ha quedado muy triste con tu valoración. Me ha mandado esta foto suya llorando:

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PD: No le hagas caso, a él es al primero que le importa Drácula un pimiento... :fiu
 
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Re: Clásicos del terror

Ahora que están por elegir nuevo Papa hay que seguir predicando, maese. Los espíritus están más sensibles...y seguramente con un alto grado de receptividad :cortina.

Por cierto, esperamos ese anuncio con un nivel de ansiedad casi intolerable. La discusión "hammeristica" no hace más que calentar motores, por fisher¡¡.
 
Re: Clásicos del terror

Bueno,por lo menos van editando cositas,aunque no las que son casi imprescindibles algo es algo,hay movimiento en el mercado doméstico.
 
Re: Clásicos del terror

Sí, Ulmer. Hace poco alguien (con respeto, ¿eh?) me dijo que yo era férreo en mis opiniones. Y yo pregunto: ¿y quién no aquí? Entro en el hilo de Prometheus y veo los defensores y antagonistas con los cuchillos entre los dientes. ¡Y es una película de hace dos días! Fíjate, mi buen Ulmer, los que llevamos décadas en esto, amando esto, analizando esto, discutiendo de esto, arruinándonos con esto, viajando con esto, comprando libros extranjeros de esto... ¿Tenemos algún derecho a defender y creer en lo que SIEMPRE y durante décadas hemos defendido? ¿Tiramos las redes al mar y hacemos caso al oceanógrafo joven e intrépido que viene a cambiar nuestros esquemas? ¿Cerramos los ojos y el alma ante la belleza despertada hace eones? ¿Soportar lo de los envejecimientos? ¿Cambiar la historia al antojo de algunos movidos por fobias? Hablamos de cine, de arte, no de ciencia exacta, calculable y demostrable. Pues bien, yo suelo salir de los hilos conflictivos, pero si me tocan esa docena de títulos sagrados, pues también saco mi catana y me lanzó a cortar cabezas. Jajajajaja.

Con perdón. :P

Landis, el título que está a punto de salir te va a dejar así: :wtf
 
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Re: Clásicos del terror

Señores moderadores, ¿pueden pasar estas páginas cinefílicas y cinefóbicas al enlace facilitado por Jane?

https://www.mundodvd.com/2012-centenario-de-la-muerte-del-escritor-bram-stoker-creador-de-dracula-100159/22/

La culpa ha sido mía, he empezado esta discusión aquí con eso de que alguien había preguntado si se había facilitado ya la lista de los Dráculas hammerianos preferidos, y yo he empezado, y los demás han seguido. Bueno. Seguiré allí comentado los Dráculas que quedan e intentando contestar, en la medida de mis modestas posibilidades, a las preguntas que se me plantean.

Y dile a Chris que no llore, que yo le quiero mucho. Un tipo que se ha cargado a nazis, está emparentado con el creador de James Bond, tiene el récord de actor que ha trabajado en más producciones, es descendiente de Carlomagno y ha cantado en la Ópera de Londres, por fuerza tiene que molar. Pero él mismo es el primero que dice que ha tenido papeles más interesantes (como Kharis, el Duque de Richelau, Francisco Scaramanga o Saruman).

Seguiré con la discusión allí.
 
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Re: Clásicos del terror

Da igual quien lo empezó, la verdad. Aquí pasa como en Asesinato en el Orient Express... :cortina
 
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