Según veo yo hay dos formas básicas de controlar esto.
Una, la fina, la que ya han apuntado más arriba: una aplicación hecha expresamente para introducir estos datos en una tabla y que aproveche para controlar que no se meten repetidos. Una opción secundaria sería el procedimiento almacenado, que no es tan fino como la aplicación pero tambien controla que no hayan repetidos. Lo malo es que en ambos casos tendrás que programar, por lo que si no te desenvuelves en estas lides mejor dejarlo (aunque siempre puedes intentarlo, por supuesto).
La otra opción es más asequible aunque no tan fina; consiste en marcar los campos que deben ser únicos (vamos, que no se deben repetir) como campos primarios de la tabla. Esto se hace en el momento de diseñar la tabla (de crearla y definir la cantidad de campos, nombre, tipo y longitud de cada campo). Haciendo esto, cuando el gestor de la base de datos (Access, por ejemplo) vea que intentas insertar un registro cuyos campos primarios contengan los mismos datos que un registro ya existente, te sosltará un escupitajo en forma de mensaje de error y no te dejará insertar ese registro hasta que alguno de dichos campos primarios sea diferente al que intentas "copiar" (vamos, lo que andabas buscando).
Una aclaración a esta segunda opción: imaginemos que tienes dos campos marcados como primarios, Nombre y Apellidos. Para que el Access (o el gestor que sea) no te deje insertar un registro, deberías poner en ambos campos los mismos valores que tenga otro registro ya existente; si en el campo Nombre pones un nombre ya existente en otro registro pero en el campo Apellidos pones unos apellidos que no existen en ningún otro registro, y Access considera que no se esta copiando ningún registro y te dejará introducirlo. Resumiendo, que para que se considere el nuevo registro como copia, TODOS los campos marcados como primarios deben de contener los mismos valores que los de un registro existente.
Menudo rollo que he soltao (esto me pasa por no explicarlo más a menudo jijiji).