Bueno, pues
ya he terminado Dragon Quest XI. El
The End me ha llegado a las 75 horas, pero el juego no termina aquí, ni mucho menos.
Una cosa que descoloca un poco es que el juego termina, salen los créditos, te deja grabar la partida, y vas al menú. Si te descuidas te crees que ya has terminado y ahí lo dejas, pero si vuelves a cargar la partida resulta que el juego continúa con una misión muy importante que además te lleva a nuevos escenarios, y cierra el círculo de la historia...
Aún no la he hecho pero puede tener unas repercusiones muy importantes en todo lo que ha pasado...
El juego en sí, como ya comenté, me ha encantado. Para mí es el mejor Dragon Quest que he jugado, y está a la altura de los mejores Final Fantasy, de los mejores JDR japoneses de la historia.
Lo tiene todo, siempre sin salirse de los convencionalismos más clásicos del género, que eso también impone limitaciones. Pero DQ es siempre fiel a su estilo, incluso más que los Mario o los Zelda, y eso me sigue fascinando en una saga que tiene más de 30 años.
Es increíble como la historia puede ser tan épica, con unos cuantos giros interesantes, teniendo en cuenta que no deja de ser un cuento clásico para todos los públicos, cargado de inocencia y positivismo. Pero aún así tiene escenas muy poderosas y dramáticas. Con el plus que supone el sentido del humor al más puro estilo Dragon Ball y Toriyama (pero solo en momentos puntuales, no es un juego humorístico).
Si lo jugáis, que no os engañen las primeras 20 horas, el juego es una montaña rusa...
Y el resto también está a la altura. Un sistema de batalla muy versátil y personalizable, ya que cada personaje puede usar hasta 3 tipos de armas y te deja reconfigurar las destrezas (habilidades) cuando quieras para que uses una u otra según te convenga. Y las batallas son opcionales ya que ves donde están los enemigos, así que tu decides lo que quieres combatir (aunque lógicamente necesitas cierto nivel en los personajes, el juego no es un paseo).
El diseño artístico es espectacular y lo gráficos, sin ser punteros, están muy muy bien. Y las escenas cinemáticas con el motor del juego están muy bien "rodadas". En lo que baja un poco es en la música, que aunque son las melodías clásicas de DQ y las nuevas están muy bien, el juego es tan inmenso que se repiten mucho.
Otro dato importante es que de las 75 horas, el 90% son trama principal...

No hay relleno como en otros juegos. Hay misiones secundarias (unas 20 o 30) que te dan armas especiales, pero son bastante opcionales, cosas sencillas del tipo matar a un monstruo o encontrar ciertos objetos mientras exploras.
Un juego imprescindible si os gusta el rol japonés clásico, o simplemente los buenos videojuegos. 40 años de historia del desarrollo de videojuegos en Japón, condensados en un único juego. Yuji Horii para mí ya es un dios de los videojuegos, y posiblemente el diseñador en activo más "puro" que existe, en el sentido de que ha sabido mantenerse fiel a un estilo de diseño clásico de videojuegos, pero al mismo tiempo modernizando ligeramente la fórmula, para no perder ese aire de frescura que se le pide a un videojuego moderno.
Por cierto, mención especial a la traducción. El juego tiene miles y miles de líneas de díalogos, que se han adaptado con distintos acentos según el país que visitas (ya que tienen referencias a países reales), y aunque algunas expresiones son muy ochenteras (se nota que los traductores ya tienen unos años), la calidad de la traducción es buena y el trabajo que hay detrás, increíble. Eso lleva meses, y Enix se tiene que haber gastado un pastón en todas las traducciones. Un 10 para una compañía que siempre traduce sus juegos, cueste lo que cueste...
