Tras ver en cine "La casa del reloj en la pared"(muy endeble, para mi gusto) le dije a mi hermano lo mucho que el villano y su partenaire negra me recordaron a la pareja Jonathan Pryce / Pam Grier en "Something Wicked" (que no parece casual, pues Eli Roth ha dicho alguna vez que le gusta el film de Disney), mi hermano quiso verla, pues aún no lo había hecho ... y lo hice con él... aunque es la cuarta vez que la visiono
Me llama la atención lo bien resueltas que están las escenas tranquilas (desde luego Clayton manejaba muy bien el intimismo, siempre lo hizo), por ejemplo me encanta el diálogo (más bien monólogo) entre Jason Robards y su hijo en el porche, sutil y complejo, con ese momento quizá reprochablemente exculpatorio, pero humanamente comprensible en el cual el padre dice: "no me culpes a mi, culpa a mi padre, ¿porqué no dejamos de culparnos unos a otros?", entonces expresivos primeros planos del desconcertado rostro del crío, que no sabe qué ni cómo decirlo.
Lo del crío moreno es un no parar, con ese escena en que el rubio le dice "tu padre no volverá, nunca" a lo cual el otro responde "volverá, ya verás", entonces se oye el rumor lejano del tren, mejor dicho, sólo lo oye el moreno: bonita manera de unir al niño, la feria que concede deseos y el tema del que hablan, su ausente padre ... sugiriendo que el cual entonces volverá, de alguna engañosa forma.
He leído muchos análisis de la novela de Bradbury pero aún me sorprende no haber leído nada a nadie respecto a una de sus metáforas más claras, la del pararrayos como símbolo falico: "la casa necesita su protección Sr.Nightshade" le dice el vendedor de pararrayos al niño, deseoso de instalar el instrumento en la casa en la que viven solos él y su madre.
El niño ve a su madre bailando con un extraño. No hace falta imaginarse mucho algo como: "
mi padre tiene que volver antes de que entre en casa un desconocido". Entonces la solución loca fruto de la desesperación: "
he visto un tiovivo que cambia la edad" . Diálogo On: "Mamá, ¿me parezco mucho a mi padre? (look, parecido fisico)". Ella: "demasiado". Y el chaval sale corriendo a montar en el tiovivo...
Madre de Jim: "tengo que esperar aquí, a Harry". Robards: "el hombre que vienes a encontrarse con usted no es su marido". No, no exactamente.
Algunas frases memorables de Pryce: "saber lo que hacen los mayores detrás de esas puertas cerradas cuando los niños duermen", y dos que el biógrafo de Clayton, Derek Vinyard, asegura que iban con doble intención perversa: "tu madre se montó en el tiovivo, adelante y atrás hasta que se volvió completamente loca", "podemos llevarlo marcha atrás, convertirlo en un bebé, en un juguete para nuestro pequeño amigo", el pequeño amigo un enano que acaricia excitadamente la mano del niño al oír eso.
Hay muchos detalles jugosos, a veces de mero fondo, casi como gag de Mortadelo; en una escena, en la que electrocutan al de los pararrayos, podemos ver una pareja de "maniquies" desnudos (se supone fueron gente) a "él" con el pene y vello púbico visibles (uf). Me permito elucubrar que eran una pareja que pretendian, querian ser unos figurines, "maniquies" (nunca mejor dicho jeje) y genios "del amor". Bien, pues ya lo tienen, ja.
Por cierto, los visuales no sé, pero los fx físicos siguen luciendo muy bien:
el de la herida abriéndose en la mano no he encontrado imagen, pero este sí:
, con implicación de Stan Winston