Pues vamos allá con la "segunda entrega" de mi botín veraniego 2017.
Mini-capítulo "libros tochos".
Hace algunos años ya hubo una edición a gran formato por parte de Norma del clásico entre los clásicos de Hugo Pratt, LA BALADA DEL MAR SALADO, que se me escapó. Nunca he llegado a tenerla en las manos siquiera, de modo que no sé cómo sería comparada con esta edición 50 Aniversario, pero me da que he salido ganando.
La edición del ARMA X de Barry Smith que veis al lado es una reciente edición italiana a gran formato; me dejé llevar por el tamaño y el capricho, pero, una vez en casa, pude comprobar lo que ya me habían advertido y que, por otra parte, era de esperar: la edición no parte de nuevos materiales de reproducción preparados a partir de escaneados a mayor resolución de los originales, sino que se limita a ampliar los fotolitos, de modo que la calidad de reproducción deja bastante que desear. El papel empleado tampoco es el más adecuado y la paleta de BWS resulta demasiado estridente. Por no hablar, claro, de la obviedad de que el tebeo está en italiano.
Con todo y con eso, el precio relativamente barato al que está disponible en Amazon (25€, si mal no recuerdo) justifica la apuesta, y, bueno, el libro como objeto tiene su gracia, con esa sobrecubierta que se convierte a su vez en poster desplegable.
Empezamos el capítulo manga con dos de las reediciones revisadas de obras de Hideshi Hino por parte de La Cúpula, EL NIÑO GUSANO y la más reciente EL HOMBRE CADÁVER.
Llevaba algún tiempo queriendo probar con Junji Ito, y elegí la antología FRAGMENTOS DEL MAL por su "surtido variado" y su BLACK PARADOX porque me resultaba particularmente atractiva su aproximación a la propuesta de "superhéroes tarados" a lo DOOM PATROL. Al final solo me dio tiempo a leer ese segundo, BLACK PARADOX y no quedé decepcionado.
LAST MAN fue una de mis lecturas más gratificantes hace ya un par de veranos y estaba deseando continuar con la serie, aunque lamentablemente también se me quedó entre los pendientes.
No así el célebre DEATH NOTE, que me picaba la curiosidad hacía tiempo y con el que me decidí a raíz de la última edición de Norma, mejor impresa y a mayor formato, y con un diseño bastante chulo. No esperaba demasiado de la serie, porque, al menos en mi experiencia, buena parte de los títulos más populares del manga en España deben esa popularidad a una serie de tics destinados a un público muy concreto, adolescente y poco exigente, que se rinde ante ciertos detalles "cool" que luego resultan ser puros manierismos muy vacuos sin nada más detrás. Pero debo decir que su lectura me sorprendió muy gratamente y me resultó tan fascinante, tan bien construída para "atraparte" y empujarte a devorarla, que, aunque en la foto solo veis los dos primeros tomos, cuando di cuenta de ellos corrí a hacerme con el resto de la serie... aunque esos ya no me dio tiempo a leerlos. Espero que luego no decaiga.
Hacía tiempo también que tenía la sensación de una importante laguna por cubrir en mi cultura comiquera con la obra de Jiro Taniguchi, del que nunca había leído nada... Y, bueno, sigo sin haberlo hecho, porque, oh, sorpresa, tampoco me dio tiempo a leerlos. Después de informarme largamente y darle unas cuantas vueltas, elegí estos tres títulos de su amplio corpus creativo porque me pareció que podían constituir su "pódium de ganadores", por así decirlo, sus tres obras magnas.
A Yoshiharu Tsuge me lo recomendó encarecidamente un amigo cuyo criterio valoro mucho, pero, después de haber leído EL HOMBRE SIN TALENTO, creo que exageraba.
Y de Shigeru Mizuki sí que tenía ya algunos otros títulos en mi colección (y todavía tengo que ponerme al día con su KITARO), pero tanto la temática como ese atractivo diseño hicieron que su HITLER estuviese entre los "impepinables" de mi lista de compras para este año.
No sé cuánto tiempo lleva editándose en España la obra de Inio Asano, pero confieso que yo lo he descubierto este año y me llamó poderosamente la atención. Otra persona más sensata y racional habría comprado uno o dos títulos para probar, pero como yo soy un tarado impulsivo y completista no fui capaz de ejercer esa moderación. De todo lo que veis en las dos fotos, solo me dio tiempo a leerme EL BARRIO DE LA LUZ y no sé muy bien qué pensar... Aunque es indiscutible que a nivel narativo y gráfico el tío mola. Preguntadme el año que viene si me da tiempo a meterme entre pecho y espalda esos 13 tomos de BUENAS NOCHES, PUNPUN.
Y ya vamos con los "flecos", por así decirlo.
Lo que veis a la izquierda es el frontal de la carpeta en la que va guardada la chulísima serigrafía que hay en el medio, una de las ilustraciones realizadas por el descomunal Javier Olivares para ilustrar el clásico de Jack London "La llamada de lo salvaje" en su reciente edición por parte de la editorial Nórdica. Concebida inicialmente como portada, posteriormente ilustrador y editorial coincidieron en que, aunque la imagen era acojonante y potente, no reflejaba debidamente el contenido del libro, de modo que fue sustituída por otra y esta quedó para fines promocionales.
Y el dibujo de la derecha es el original de una de las ilustraciones que viene realizando el no menos acojonante Santiago Sequeiros para la serie de relatos de Hernán Migoya "Hazañas de un cuarentón hijoputa" publicada en la revista PRIMERA LÍNEA.
Todo lo que hace Seque me parece oro, pero ese dibujo me impactó especialmente desde que lo vi en su Facebook en la versión coloreada en la que salió publicado, y tuve el arrojo de preguntarle si lo conservaba y si me lo vendería. Tengo la suerte de que, como Olivares, Santiago es amiguete y me hizo un precio estupendo.
El año pasado El Patito Editorial tuvo la brillante idea de recoger una amplia selección de las portadas realizadas por el descomunal ilustrador y diseñador Manolo Prieto para la revista Novelas y Cuentos durante los años 40 y 50, y si eso ya fue motivo de alegría, más lo fue la exposición montada por el Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid sobre el mismo material. Como el catálogo de la expo presentaba muchas de esas portadas junto a la reproducción de los bocetos preparatorios, no pude resistirme y me pillé ambos libros, aunque su contenido, claro, se solapa. La expo seguirá en el Museo hasta el 22 de octubre y, si tenéis el más mínimo interés por el mundo de lo gráfico, no os la podéis perder. Impresionante es decir poco.
Y por último, como tantas otras veces he dicho, además de leer cómics nunca está de más leer un poco
sobre cómics; no pocas veces, aprender a entender esos cómics y sus circunstancias es más interesante que los propios cómics, y el conocimiento siempre enriquece.
Y hasta aquí lo que ha dado de sí mi "safari comiquero español 2017".
P.d. No tardaré en volver por aquí con las compras de material yankee que me esperaban en NY a mi vuelta...