Entonces, según entiendo por lo que he leído en esa entrevista, ¿la edición no parte de los originales de Kirby y de Wood? Creía que cuando te ceden los derechos significa te que dan luz verde para trabajar a partir de los originales y realizar la mejor edición posible, pero veo que comenta Ferran Delgado que para completar las tiras tuvo que buscarlas en eBay
Edito: ...imagino que esto sucede porque los originales están donde Jesucristo perdió su zapatilla.
La mayoría de ediciones de material "licenciado" (o sea, material ya existente y publicado, del que se compran los derechos) se realizan a partir de los materiales de reproducción que proporciona la propia editorial que los vende; es el caso, por ejemplo, de cualquier tebeo de Marvel o DC que puedas comprar hoy en España.
La calidad de esos materiales es muy variable, y depende de las condiciones en que fueron creados, aunque hoy en día, con la conversión al mundo digital de todo el proceso, esas condiciones se han "estandarizado" bastante.
Pero cuando nos remontamos a materiales antiguos, como pueda ser una reedición cronológica como las que viene llevando a cabo Marvel o este mismo SKY MASTERS, ahí nos enfrentamos a multitud de problemas: el primero, que a menudo no se conservan materiales de reproducción, o están incompletos, o son de calidad deficiente. A eso se suma el que en EE.UU. buena parte del trabajo dentro del mundo del comic se sigue haciendo en régimen de lo que llaman "work for hire", donde el dibujante es poco más que un mero asalariado que no es propietario del material que produce, con lo que gran parte de los dibujantes allí siguen sin tener la noción de sí mismos como "autores", con lo que no acostumbran a conservar los originales. Antes al contrario, suelen venderlos a través de agentes especializados para sacarse un sobresueldo, con lo que las planchas originales acaban repartidas en infinidad de manos.
Así las cosas, cuando se pone en marcha una reedición de material antiguo, lo más habitual es que no exista un juego completo de materiales de reproducción, o que sean de baja calidad, o que procedan de distintas ediciones en las que a veces se han efectuado cambios, bien por temas de censura o bien, simplemente, para acomodar los materiales a diferentes formatos. El editor entonces puede tirar adelante "con lo que haya", que es lo que se ha venido haciendo durante décadas, poniendo en la calle ediciones muy mal reproducidas o que no respondían a la publicación original. Hace algunos años, cuando se empezó a fortalecer el mercado de estas publicaciones para un público adulto con mayor capacidad económica, empezaron a resultar viables reediciones que hasta poco antes eran impensables, y proliferaron las reediciones de materiales clásicos, a menudo escaneados de ediciones anteriores (esta práctica ha sido la más habitual en reedición de tiras de periódicos), pero no ha sido hasta hace relativamente poco que la tecnología ha avanzado lo suficiente para perfeccionar este tipo de ediciones sin que el proceso suponga un coste inasumible.
En la actualidad, coordinadores como Cory Sedlemeier (el responsable de la mayor parte de reediciones de clásicos de Marvel) han conseguido implantar una mecánica de trabajo que incluye la búsqueda y localización de la mayor cantidad posible de originales para volver a escanearlos con la tecnología digital actual y conseguir una fidelidad en la reproducción de la línea impensable unos pocos años atrás. Pero, incluso cuando se encuentarn esos originales, lo habitual es que procedan de diversas colecciones y hayan estado preservados de maneras muy distintas, con lo que presentan diferentes signos de deterioro (el papel ha amarilleado, la tinta se ha vuelto marrón en vez de negra, o casi se ha desvanecido, las tramas mecánicas adhesivas se han despegado...) y de manera muy poco homogenea, a lo que se suma el que no pocos coleccionistas no están dispuestos a que los originales salgan de donde los tienen guardados, con lo que la editorial no puede hacer un escaneado profesional y cuidado de las páginas, sino que tiene que conformarse con el escaneado que proporcione el dueño, que no suele ser de gran calidad.
El resultado de todo esto es que el proceso es largo, laborioso y caro, y los resultados son bastante dispares, a veces con diferencias notables entre una página y la siguiente.