Por poner un ejemplo, con los cientos de radiotelescopios explorando lo que hay ahí fuera, ¿cómo es que no hay evidencia real de señales inteligentes?... ¿o es que los extraterrestres no se comunican de ninguna forma lógica?.
Y ahora pregúntate: ¿Quien te ha dicho a ti que no hay ninguna evidencia real? porque san Dios te podría estar toda la mañana contándote evidencias reales de registros en rádares acompañados de sus pertinentes regstros visuales y juntos con los testimonios de profesionales que no confunden las evoluciones de un objeto físico que está delante de sus narices y repito registrado simultáneamente en los radares con el planeta Venus o el humo de una refinería. Te podría contar cientos y cientos de casos y sólo aqui en España. Casos perfectamente investigados por el mismo ejército del aire y que además tal como se puede fácilmente demostrar son siempre completamente tergiversados, manipulados en los informes que ese mismo ejército del aire desclasifica tiempo después. ¿Por qué hacen esto si todo es tan fácilmente explicable como un fenómeno natural o conocido?
Tu mismo puedes encontrar infinidad de pruebas al respecto y estos hechos demuestran que el tema preocupa y mucho a las altas instancias militares, muy lejos de la idea de que todo es un cuento como nos quieren hacer creer. Repito: existen infinidad de evidencias que demuestran que algo que no podemos comprender estás pululando continuamente por nuestros cielos; algo físico, medible, registrado en rádares y del que se tiene constancia muy sobrada de su existencia real como fenómeno que no tieen en absoluto nada que ver con nuestra tecnología. Te remito de nuevo a :
"El volumen II de la Introducción a la Ciencia Espacial, publicado por la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, incluye un capítulo de estudio de los OVNIs. Se afirma allí literalmente que «los OVNIs son objetos materiales que están, o bién pilotados, o controlados por control remoto por seres que son de fuera de este planeta». Y también se afirma que «las visiones OVNI parecen extenderse a lo largo ya de 47.000 años». "
Y el mismo Pentágono tieen unos procedimientos muy claros sobre cómo de debe actuar ante el avistamiento de "objetos de inteligencias extraterrestres".
Pero claro, esto no lo vas a encontrar ni en la tele ni en salsa Rosa.
Otro ejemplo mas aparecido incluso en un periódico:
El diario El Mercurio de Santiago publicó el día Martes 17 de Mayo de 1977 la siguiente historia que causó sorpresa, no tan solo nacional, sino que mundial, bajo el título:
EXTRAÑO SECUESTRO
ARICA. (Por Enrique Jorquera Márquez).- Un cabo del Ejército desapareció durante casi 15 minutos, luego que tuviera contacto visual con un objeto volante no identificado en la localidad de Putre, a unos 150 kilómetros al interior y noroeste de Arica.
El cabo tenía a su mando una patrulla militar que cumplía tareas rutinarias en ésta el día 25 de Abril recién pasado.
El ovni avistado -de acuerdo a declaraciones de los mismos integrantes de la patrulla militar-
prácticamente aterrizó en el sector de los cerros de Putre, a unos 500 metros de distancia de donde se encontraban, en la zona denominada Pampa Lluscuma.
Cuando el cabo apareció nuevamente ante sus compañeros de patrulla -siete en total- , 15 minutos después de haber desaparecido... lucía una barba espesa, como si hubiese estado varios días sin afeitarse, lo que había hecho momentos antes de iniciar el patrullaje. Lo más asombroso es que el reloj del cabo Valdés mostraba haber avanzado 15 minutos, pero la fecha, en lugar de indicar el 25 de Abril, marcaba el día 30 de Abril.
La pavorosa experiencia fue vivida por el cabo del ejército Armando Valdés junto a una patrulla integrada por los conscriptos Humberto Rojas, Iván Robles, Germán Riquelme, Raúl Salinas, Pedro Rosales, Juan Reyes y Julio Rojas.
El coronel Oscar Figueroa Márquez, amparado en el Decreto Ley 12/81 de 1976, impuso la censura previa a toda información relacionada con este incidente sucedido con una patrulla militar en Pampa Lluscuma a 4000 metros de altura, mientras la patrulla descansaba junto a una fogata en la noche. Esta censura fue levantada ante el impacto mundial de la noticia y el Ejército emitió un comunicado oficial que decía:
"Ante numerosas consultas de medios de comunicación social respecto a los sucesos ocurridos en las proximidades de Putre el 25 de Abril de 1977 a una patrulla militar se aclara lo siguiente:
1) El Ejército no se pronuncia a los hechos mismos relatados por los integrantes de la patrulla.
2) Desde el momento que sucedió el hecho, hasta que éste fue dado a conocer por la prensa, no se había dado versión oficial por parte de la Institución.
3) Conforme a las consultas realizadas por vía oficial se manifiesta que las versiones dadas por la prensa hasta este momento, son en lo general coincidentes con los relatos de los integrantes de la patrulla."
Ese día 25 de Abril de 1977, en la mañana, el profesor de enseñanza básica Pedro Araneda,
corresponsal del diario La Estrella de Arica, interrogaba en la localidad de Putre a los integrantes de la patrulla militar que había bajado desde el lugar del encuentro a dicha localidad. El día 19 de Mayo el diario El Mercurio publicó esta entrevista realizada a pocas horas en Pampa Lluscuma.
"La luz nos estuvo jodiendo toda la noche... Nadie sabía de qué se trataba..." La voz de este soldado, como las de sus compañeros, tiene una nota de ansiedad. Todos hablan atropelladamente.
Pedro Araneda: "¿Cómo a qué hora vieron ustedes esa luz?"
Soldado: "Como diez para las cuatro..."
Pedro Araneda: "Tú, Rosales, estabas de guardia y fuiste el primero que la viste... ¿Qué viste?
Soldado Rosales: "Yo vi primero una luz que venía bajando, Luego otra... Eran dos... Una bajó por este lado del cerro y la otra hacia el otro lado... Una de ellas por allí a donde está esa mancha amarilla más o menos, donde están los cardos. Allí arriba. Arriba..."
Se confunden las voces de todos los miembros de la patrulla, que tratan a una de explicar el avistamiento.
Interviene el cabo Armando Valdés, para decir "Nosotros cuando vimos esto nos agrupamos y nos colocamos en posición de combate, hombro con hombro y dijimos: "Nadie se mueve. Si nos pasa algo que nos pase a todos..."
Araneda: "¿Después vieron desaparecer la luz ustedes?"
Soldado: "Yo estuve de guardia viéndola y no se fue... Sólo cuando llegó el sol desapareció de la vista..."
Araneda: "¿Ustedes calcularon qué magnitud tenía la luz?"
Varias voces: "No podríamos decir porque a medida que iba acercándose iba creciendo y lanzaba fulgores... Era una luz medio violeta..."
Araneda: "¿Pero ustedes vieron qué forma tenía la luz?"
Soldados: "Era redonda como una bola... Medio ovalada... Que aumentaba y disminuía... Como que avanzaba... Como que nos fregaba..."
Araneda: "La dotación ¿Cuántos hombres tenía?"
Cabo Valdés: "Siete hombres... todos vimos lo mismo juntos... Yo entonces me perdí.. .Según ellos, me llamaron, me buscaron, luego aparecí y yo me desmayé... Según dicen que estuve con espasmos... Yo no sé... Yo no recuerdo nada... Ellos dicen que yo desaparecí como por arte de magia... De repente lo más asombroso es que yo aparecí por arte de magia."
Soldados: "Estuvo como diez minutos en que reaccionaba, nos conocía a algunos y de repente se desmayaba. Despertaba y nos desconocía. Después se quedó dormido tranquilo... Y no le sentimos ni las pisadas cuando llegó. Cuando una persona llega se siente en la quietud de la noche... Empezó a reírse y decía: "Ustedes nunca sabrán quienes somos ni de donde venimos y volveremos acá de nuevo."
Cabo Valdés: "Al cerro lo iluminaba y pudimos apreciar sus contornos y los sembrados, a pesar de que la noche estaba muy oscura porque no había luna. Incluso nos costaba mucho poder caminar en la oscuridad. Y cuando bajó la luz, la primera, bajó por atrás del cerro y salía un fulgor tremendo. Y la otra se mantuvo frente a nosotros aquí. Hubo un resplandor, un reflejo grande, como un incendio.
Lo único que puedo decirte es que algo me llamaba la atención, que algo me atraía. Era como una comunicación interna con la luz. Incluso sentía, cuando todos nos juntamos y nos pusimos en guardia todos agrupados, no sé si decir que sentía algo totalmente maravilloso o algo espantoso. Era algo extraordinario. Está bien que una persona hubiera sufrido una alucinación, una aparición, pero que siete digan lo mismo. Lo que yo no recuerdo es lo que pasó, sólo sé lo que ellos me dicen.
Lo que sí me acuerdo es que cuando recién vimos la luz quisimos desplazarnos para buscar refugio, pero algo nos hacía quedarnos. Como que algo nos detenía a mirar la luz. Yo me acuerdo que no me alejé más de dos o tres metros de ustedes. Lo único que me acuerdo, lo que aparece en mi mente
es algo como cuando yo tengo un sueño así y desaparezco en un pozo profundo. Así, algo redondo, como un abismo así. De ahí mi cerebro está vacío. No atina la mente a saber qué pasó. Puedo decir que fue algo como una advertencia, como queriendo decir que no es la primera vez que nos vamos a ver. No hubo palabras que me hayan dirigido, si es que realmente existen esos seres. Incluso había cerca de nosotros pastando un piño de ovejas y en vez de arrancar, como hacen cuando sienten algo extraño, se quedaron quietas.
Se agruparon y en silencio absoluto. Más nos desconcertó, igual que el perro, que es la mascota, Huamachuco se llama, también se quedó quieto junto a las pircas cerca de la fogata. No se escuchaba ningún ruido, había un silencio sepulcral, y yo invoqué a DIOS y le dije a la luz: "Vete, en nombre de DIOS te lo ordeno 2. Nosotros estábamos dispuestos en esos momentos a cualquier cosa. A morir juntos, pero nadie se separaba. Incluso hicimos un juramento de permanecer juntos."
Soldados: "Antes de que el cabo se perdiera, nos dijo que tapáramos el fuego con una manta."
Cabo Valdés: "Era como si el fuego les llamara la atención. Igual que a un niño curioso que el fuego le llama la atención. Como que ellos sintieran que el fuego les llamaba la atención."
Un soldado: "Después que mi cabo nos ordenó que sacáramos las mantas lo vi que se alejó al
extremo de la pirca, yo creí que iba a hacer alguna necesidad física, pero cuando pasaron cinco
minutos, más o menos, y no venía, lo fuimos a buscar y había desaparecido."
Otro soldado: "Me acuerdo que cuando reapareció, nos gritó: ¡Muchachos! fue un grito como
pidiéndonos auxilio."
Otros soldados: "La verdad es que no sentimos miedo ahora, sino la inquietud de que seguramente vamos a contactar nuevamente con ese extraño objeto que nos visitó:" "El resplandor era esférico." "La luz brillante parecía como si nos estuviese atrayendo hacia ellos. Sentí como si nos llamara y entonces realmente nos asustamos, al extremo que nos tomamos de la mano unos con otros para evitar que alguien pudiese adelantarse."
"El fenómeno comenzó a producirse cuando faltaban diez minutos para las cuatro de la madrugada. Cuando nuestro cabo desapareció, decidimos esperar unos diez minutos como máximo y en caso contrario, acercarnos a investigar. En eso estábamos cuando mi cabo Valdés apareció entre nosotros:" "Sólo nos sentíamos como amenazados ante su presencia, pero nunca se nos ocurrió imaginar, en esos instantes, que podría tratarse de seres del espacio."
Cabo Valdés: "¿Ustedes imaginaron como que yo venía escapando de algo cuando me acerqué
nuevamente?" responden los soldados: "Efectivamente, mi cabo. Así nos pareció."
Soldados: "Los caballos que nos acompañaban también se quedaron como paralizados cuando
apareció la luz y sobrevoló hacia nosotros. Primero se inquietaron y luego se quedaron casi inmóviles hasta que el objeto se retiró."
Este relato es uno de los clásicos encuentros de personas que han sido abducidas o "secuestradas" por los seres que tripulan los OVNIs. A su vez es un clásico encuentro dado la alteración del espacio-tiempo que allí sucedió.
Llama la atención que en el relato dado por los siete soldados participantes del encuentro y en especial por el abducido, hay factores comunes con otros encuentros: La luz del OVNI es intensa, pero no molesta a la vista, las personas se sienten atraídas mentalmente hacia el objeto luminoso, desaparece la sensación de temor.
Todo es silencio y los animales, en este caso ovejas, caballos y un perro están tranquilos, sorprendentemente tranquilos, el abducido nada recuerda de lo sucedido. El cabo Valdés jefe de la patrulla militar fue el más receptivo y sin darse aparentemente cuenta caminó hacia la luz y por 15 minutos desapareció. Iba perfectamente afeitado, su reloj marcaba la fecha del día, Martes 25 de Abril de 1977, casi a las cuatro de la madrugada a 4.000 metros de altura en la soledad de Pampa Lluscuma, cerca de la frontera con Bolivia y en las cercanías de la ciudad de Putre. Regresa después de 15 minutos de haber desaparecido, lo hace con espesa barba de unos 5 días y en estado de shock, sin recordar lo sucedido, salvo decir con extraña voz: "Ustedes no saben quienes somos ni de donde venimos, pero les digo que pronto volveremos".
El cabo Valdés despierta de su profundo sopor a las siete de la mañana. Con sorpresa comprueban que su reloj marcaba la fecha 30 de Abril. Es decir en 15 minutos él estuvo 5 días con estos seres, no sabemos si en la nave espacial o en un lugar de otra dimensión. El no recordaba nada de lo sucedido.
Ignoramos si fue sometido a hipnosis en el Hospital Militar, para saber lo que realmente sucedió, supongo que si.
Se comenta que el cabo Valdés habría entregado un mensaje a un importante personaje, mensaje que él en Arica insistía en dar personalmente, sin ser escuchado al principio, hasta que pudo traerlo a Santiago donde lo entregó.
Se comenta también que el resto del mensaje por él recibido lo dará a conocer a su debido tiempo. ¿Lo dejarán hablar?"
Casos tan increibles como este a cientos. ¿Los vamos a ignorar sólo porque no se ajusten a nuestras creencias? Son hechos que están ahí y que han sido investigados y no sólo no se ha dado ni una sóla explicación coherente, sino que encima se han manipulado para no admitir la existencia real de un fenómeno que tambalearía rotundamente nuestro modo de vida.
Saludos!