Re:
santi dijo:
El que diga que no está colonizado, no lo tiene muy claro, con todos mis respetos.
A lo mejor me paso, pero todos los años trato de hacer proselitismo anti-halloween: ¡si hasta he visto en el foro "feliz halloween!" ¿feliz de qué? ¿qué estamos celebrando? ¿No es esa una prueba de que la gente toma la fiesta sin planteárselo?
Reitero que no me gusta la idea de instaurar rituales, y más absurdo aún me parece hacerlo a fecha fija (el día de ir a la playa por la noche, el día de disfrazarse de vampiro, o de regalarle al novio o a la novia o al padre o a la madre..., el día de comer pavo, el de acordarse de que se te murió alguien, el de tirarse tomates, el de ir de librerías...). Y a partir de ahí, me da igual cómo se llame el ritual o de dónde parta la tradición.
La mayoría de las denostadas tradiciones norteamericanas son adaptaciones de ritos europeos, como corresponde a un país con población de emigrantes (Santa Claus es una trasposición de San Nicolás, "Halloween" es la adaptación de Walpurgis Nacht,,,), asi que, en realidad, son tradiciones que, más o menos modificadas, vuelven a su continente de origen. ¿Para qué? Ni idea. Supongo que para llenar los bolsillos de algunos comercios y para hacer "algo" determinado en una fecha determinada, como decía antes. Pero en un país como el nuestro, que se enorgullece de las herencias e influencias culturales de fenicios, árabes, judíos, romanos, etc, no deberíamos demonizar repentinamente (¿y xenófobamente?) una tradición foránea ... ¿o sí? ¿De qué cultura o siglo ha de partir una "tradición" para que sea aceptable?, ¿cuándo es una aportación al acervo cultural y cuándo una colonización? ¿quién vela por algo tan resbaladizo e ideológicamente dudoso como la "pureza de la tradición" ante las adopciones que cada cual haga de costumbres no autóctonas?
En cuanto a que la gente toma la fiesta sin hacerse más planteamientos, por supuesto que sí. Las tradiciones son producto de un determinado momento sociológico (carnavales/cuaresma, recogida de cultivos/fiesta del patrono, fervor religioso/Semana Santa, Navidad, etc), y llevarlas más allá de su desencadenante sociológico acaba por vaciarlas de contenido, disecarlas y convertirlas en algo mecánico que carece de significado para mucha gente; se convierten en "la fiesta de disfrazarse", "de hincharse de comer", etc. Y perpetuarla más allá de esos planteamientos superficiales, devolverle su significado primigenio, sería tratar de involucionar, lo que no creo que sea sano ni aconsejable. (Por ejemplo, si la Semana Santa sigue con los mismo planteamientos psicológicos o sentimientos que inspiraron sus inicios, la cosa es para preocupar; y si no, ya se ha desvirtuado respecto a sus orígenes, y se transforma en un espectáculo de colorines, mantos bordados, a ver quién tiene el cirio más grande o levanta la imágen más gorda o se pone la peineta más cara, y comer churros de madrugada. Y ya puestos, ¿por qué no consideramos tambien una "colonización" el cristianismo?, ¿qué tenemos que ver nosotros con las crucifixiones romanas o las sectas judías del siglo I? ).
Y luego están las "neo-tradiciones", que están muy de moda y aparecen casi cada año, cuyo punto de partida está más en una gamberrada aislada o en una transgresión más o menos buscada (todas las "tomatinas", "vinatinas", "enharinas", etc, celebrar el cambio de año unos días antes o después que los demás porque un día hubo un apagón...). Y les ocurre igual que a las otras: en cuanto a la "ocurrencia" se le asigna presupuesto municipal, dia, hora, recorrido de calles, etc, se desnaturaliza y se convierte en un jolgorio patrocinado por el ayuntamiento sin más transgresión ni significado que la excusa para una juerga.
Los rituales, las tradiciones, en una época en la que ya no estamos tan pautados por cambios de estación, cosechas, asociaciones gremiales, creencias de pequeños nucleos de población, etc, no tienen más sentido que el meramente histórico; son restos atávicos que deberían conservarse como tales, no tratar de perpetuarlas en un tiempo donde ya falta la base que las generó y podría sustentarlas. Fuera de su contexto, sólo pueden permanecer como vestigios propios de un museo, igual que las hachas de sílex, los miriñaques, las piedras de molino, los duelos de honor o el arado romano...El momento histórico que los justificaba hace tiempo que pasó.
Tan ajeno me resulta Halloween como la tomatina, la Semana Santa, las "mañanitas" mejicanas, la fiesta de la cerveza de Baviera, el día de San Patricio, el de Acción de Gracias, la caza del toro con lanza, el lanzamiento de cabra desde el campanario, estirarle el cuello al pato, etc. ¿Y si nos retrotraemos a tiempos más antiguos y quemamos brujas o fabricamos ungüentos celtas o celebramos a Viriato? ¿Por qué no recordar los idus de Marzo?...¿Y si pudieramos comprar los aditamentos en El Corte Inglés?...
En fin, que cada uno de divierta como sepa.