Lordi
<blockquote>Quote:<hr>Lordi... y eso qué tal? por la foto parecen tipo GWAR, mucho latex y mucho teatro. Dónde tocaban? mira tú a ver si me perdí algo importante en mi misma ciudad...<hr></blockquote>
Fue en la Sala Rockstar del Centro de Ocio de Illumbe. Te pongo la crónica del concierto del Diario Vasco:
El fin de semana en el que los históricos Judas Priest actuaron en Zaragoza en vez de en Donostia, nos trajo por primera vez a nuestra ciudad a los recién iniciados finlandeses Lordi. ¿Vaya cambio!. Se trata de un quinteto heavy con dos CDs y ventas importantes en su país, pero desconocido aún por estos lares incluso para el público metalero más puesto. Así las cosas, con el concierto en domingo, nula promoción y las entradas a 20 euros, la asistencia fue incluso superior a lo esperado.
Abrieron los locales Kudai y pese al empeño, no cuajaron una actuación excesivamente brillante. Sonaron mal, tuvieron problemas técnicos desde la primera canción y lógicamente les costo coger el ritmo. Además, su metal euskaldun con guiños modernos y samplers, en cierta manera choca con un vocalista clásico, onda Su Ta Gar. En el tramo final parecieron más sólidos, cerrando con la coreada Roots de Sepultura.
A Lordi muchos habían ido a verles por la curiosidad que suscita su puesta en escena. Siguen los pasos de maestros como Alice Cooper, King Diamond o Kiss, en los que el aspecto visual es baza fundamental. La apuesta de Lordi es la de los monstruos. De eso se disfrazan de pies a cabeza. Aparecen como auténticos zombis humanos recién salidos de alguna peli gore en un escenario conseguido, con una vieja y tenebrosa casa como fondo con más monstruos acechando desde las ventanas. Un particular pasaje al terror que se completa con efectos puntuales, una motosierra por aquí, un cubo lleno de restos humanos por acá (en la audiencia había un entusiasta que se sabía la jugada y acudió con una pierna humana de pega) o el más logrado, cuando al vocalista despliega unas enormes alas de murciélago. Un show entretenido, pero también un buen concierto en lo musical. Sonido excelente, ejecución precisa y resultado contagioso.
Porque lo de Lordi, pese a su teatro extremo, es accesible y hasta comercial, sobre todo cuando entran en acción esos coros que definitivamente suavizan hasta los temas más cañeros. Sonaron Bring It On, Rock The Hell Outa You, Blood Red Sandnman, la muy heavy y ochentera Wake The Snake, My Heaven is Your Hell con un estribillo que es casi de discoteca, Devil Is A Loser o la despedida con su corte más conocido Woud You Love A Monsterman? Encandilaron a los que les conocían y convencieron a los que no, creando un ambiente que hizo olvidar que era un triste domingo. Su único lunar la escasa duración del show: apenas una hora.
Ciao Bambino!</p>