SB el típico conflicto perverso de actores americanos. Es un contexto forzado per se, no pretende ser realista ni mucho menos jugar con las emociones humanas. Vd. cambia a los personajes al marco de finales del XIX, les pone sombreros de copa y con la misma historia tiene a Arniches.
Todo
Sunset Blvd. está basado en los sentimientos. Los de la estrella que ya no lo es, pero que se niega a aceptar la realidad; los del admirador apasionado que sacrifica su propia vida para permanecer junto a la mujer que ama; los del gigoló con aspiraciones, pero al que le resulta tan cómodo dejarse llevar. Casos que vemos continuamente a nuestro alrededor. ¿Qué puede haber más real que esto?
Cada uno sacará sus conclusiones, pero para mí nada más emocionante, dentro de su patetismo, que la escena de la partida de cartas entre gente que vivió en la cresta de la ola, los dueños del mundo, y ahora está enterrada en vida.
No encuentro la conexión con Arniches. Nada más lejos de las clases populares que retrata el autor español que el personaje de Norma Desmond, que durante años fue una diosa para millones de personas, alguien inalcanzable. El mismo Joe Gillis, dentro de su pobreza, aspira a que sus guiones le consigan un pedazo de inmortalidad. Es otro mundo.
Wilder es eso, un magnífico autor...teatral. No podía, no era capaz, de ir más allá de eso. Me aburre la gente que lo mitifica, y lo considera un genio absoluto. Lo creo un buen guionista, pero alejadísimo de gente como John Ford o Hawks. Que tenga como fan a Trueba dice mucho de Wilder (y de Trueba).
Para no poder ir más allá, llegó bastante lejos.
La palabra genio no es aplicable a Wilder (y, salvo a Chaplin, a nadie en el mundo del cine). Pero, como guionista, no es inferior a nadie en Hollywood. Desde luego, está muy por encima de Ford o Hawks.
John Ford era director, y uno de los mejores, pero no era guionista. Su aportación en ese campo es prácticamente nula. Hawks sí escribió algunas cosas, aunque normalmente no se reflejara en los créditos. Pero sus mejores películas se basan en guiones ajenos:
His Girl Friday,
Sergeant York,
To Have and Have Not,
The Big Sleep,
Red River,
Río Bravo… El mismo Kubrick sí escribía los guiones de sus películas, pero todos eran adaptados de buenas novelas. Si no recuerdo mal, el único guión original que hizo en su vida fue el de
Killer’s Kiss.
Billy Wilder, por el contrario, escribió originalmente y adaptó para la pantalla algunas de las mejores historias que se han rodado, y en ambos campos se movía con una facilidad pasmosa. Además, por supuesto, de dirigir. Para encontrar a cineastas tan completos te tienes que ir a buscar gente como Kurosawa, Fellini, Truffaut, Bergman… Vamos, los mejores.
De todos modos, el contexto moral de Lolita es mucho más perverso: toda la escena psicótica del marido muerto, las cenizas y el juego con la pistola; las proposiciones de solterones aburridos...es de una sutilidad y una inteligencia muchísimo más superior a Wilder. Notablemente más realista también.
El ser frío y despiadado de Lolita frente a su afectado profesor, las escenas a lo documental de las transiciones, la brillante -¡brillantísima!- simetría de TODAS LAS PUTAS ESCENAS, el juego sutil con los diálogos (muchísimo menos pedestres que Wilder...). Gana mucho, muchísimo, Lolita en las revisiones. Me parece una de las mejores obras de Kubrick, y sólo encuentro defectos en algunas escenas de Sellers, donde improvisa demasiado (¡qué brillantez, qué genialidad, esa escena donde juega con la profundidad de campo de Mason y Sellers! ¡Kubrick era muy muy muy grande!)
Eso es indudable: Kubrick fue un gran director. Pero
Lolita se basa en una novela impecable, mucho más densa e inquietante que la película. Y si quieres ver cómo se juega con la profundidad de campo para definir situaciones y personajes hasta rozar lo sublime, revisa
L’avventura de Antonioni. Dos años antes que
Lolita.
Pornosawa dijo:
Por cierto, que a mí me gusta Corazonada. Y mucho visualmente.
Lógico. Visualmente,
Corazonada es prodigiosa. Por desgracia, debajo de eso no hay nada.
Mo Cuishle dijo:
HASTA Fargo, bien la pose. Ahí, todo al carajo.
Fargo es una de las grandes películas de los 90; por el guión y la dirección de los Coen, por las excelentes actuaciones, en especial la de Frances McDormand, por la gran fotografía de Roger Deakins, por la manera de integrar todos estos aspectos...