La verdad es que yo, personalmente, cuento PARA MÍ pocas críticas. Después de tantos años guerreando y de filtrar bastante, a mí me interesa lo que opinen mis blogs favoritos, mi prensa escrita favorita, mis webs favoritos y algún que otro sitio favorito que son los que pienso que tienen más exigencia, más criterio y más entendederas.
Cuando escribo en un foro de cine, pienso que siempre hablo con gente (ya sé que no es siempre, ahí está el problema) que está por encima de la media. No hablo de industria, ya sabemos que en la industria mandan los orfanatistas, hablo de gustarte el cine más allá, el haberte parado incluso más de una vez a estudiar una película, a mimarla, a entenderla e incluso a hacerla, como me he encontrado con muchos.
Por eso, a mí no me importa la gente que pasa del cine como medio de expresión y sólo buscan pasar un ratillo. No me importa a mí, por egoísmo, porque pienso que yo estoy más allá (no como virtud, sino como camino) y me va a dar igual que a la gente le encante Gladiator, me importará que a esa otra gente se la sude ese espanto. No me importa todo el griterío, me importan los sitios que he elegido como selectos, los sitios que saben, obviamente, que Spielberg es uno de los trovadores más importantes de la historia del cine, y que saben que lo sabrá todo el mundo cuando esté bajo tierra, y ya empiecen las retrospectivas.
Esos sitios que comento, al completo (pleno), se quedaron embobados con AI. Los hubo que no, pero con el tiempo y a medida de los revisionados, la han reivindicado. Pero nunca, jamás, se dudó de la maestría de los trovadores. Es lo de siempre, gusto y criterio. A mí me aburre en mayor medida Fellini pero admiro su maestría, y seguro que algún día llegaré. El problema es mío, no suyo.
Lo mismo pasa con los sitios que comento, que sí vieron la maestría de Kill Bill cuando yo me orinaba en ella. Con el tiempo, aprendí a amarla y aprendí a observar las cualidades que a mí se me habían escapado, gracias a esa gente.
Luego hay casos raros como con Goya en Burdeos, que yo soy el único que debe amarla, y me entusiasma. Pero en esos sitios no. Desde luego, ése no es el caso de AI.
En cambio, cuando hablas de hacer cine ya se complica, porque entonces quizá tengas que mirar al otro lado (sobre todo en este país). Pero eso ya es otra historia.
Total, que por egoísmo y batalla, no suelo hablar de NO GUSTÓ NADA cuando hablo de cosas como AI, porque a mi no me interesa el griterío, me interesa el susurro.
Saludos.