Fort Solis es un título interesante, con inobviables carencias que me hacen ser cauto de más respecto a su recomendación. Diría que su logradísimo contexto atmosférico y su excelsa presentación visual son sus aspectos más destacados. El juego consigue crear una ambientación lo suficientemente certera como para capturar el interés del jugador durante los primeros compases del mismo, al menos hasta que un primer QTE, a mi juicio engorroso e innecesario de más, sacude un tanto las expectativas y en cierta forma las relaja.
Pero sí, gráficamente es bastante impactante para tratarse de un título "menor" (cónstese el entrecomillado), máxime atendiendo al género en el que se enclava, la aventura narrativa, Walking simulator de manual, con un énfasis significativo en crear una conexión emocional con el jugador, que no siempre consigue. No esperaba detalles gráficos de esa envergadura y calidad, ofreciendo una experiencia visualmente excelente. Los modelados y expresiones faciales son bastante realistas y añaden una capa adicional de autenticidad al juego, a lo que ayudan las interpretaciones y la caracterización vocal de los personajes, que son sobresalientes, aportando aún más al conjunto. Las animaciones generales son más discretas, pero eficientes y cumplidoras.
Y ahora entramos con los reproches. La exploración, especialmente en según qué pasajes, tiene limitaciones evidentes. El interior de las instalaciones se reduce a puntos de interacción muy concretos y definidos (terminales informáticos, puertas, audios y poco más) y el exterior marciano, a pesar de aparentar ser un entorno abierto, frustra al jugador no solo con condiciones adversas constantes visualmente menos satisfactorias de lo esperado sino incluso con paredes invisibles que restringen la progresión, obligando siempre a regresar a un "camino predefinido". Es un detalle un tanto negligente, especialmente con una presentación visual de este calado, que hace que se delate aún más.
De hecho, en segmentos específicos donde la conducción de vehículos podría haber sido una adición natural, favoreciendo la inmersión atmosférica y añadiendo mecánicas coherentes a un conjunto muy limitado, esta opción está ausente, lo cual resulta un tanto decepcionante.
Punto y aparte merecen los QTE (Quick Time Events), mal implementados bordeando lo denunciable. Los critico abiertamente, no solo por su ubicación inconsistente y variable en la pantalla (pueden aparecer en cualquier punto) y su querencia a mezclarse con el fondo (son pequeños, un tanto inmediatos de más y tienden a aparecer de la nada), sino también por su falta de impacto en la progresión del juego. La ausencia de repercusiones significativas y su implementación desprolija cuestionan su inclusión. Puedes errar todas y cada una de las acciones que propongan o clavarlas todas escrupulosamente, que las "secuencias cinemáticas" posteriores no tendrán apenas variaciones, y prácticamente ninguna alteración significativa en absoluto. ¿Para qué las implementan entonces? ¿Qué propósito mecánico tienen?
Respecto a la historia, y para terminar, es interesante y sugiere algunas tramas que conceptualmente daban mucho juego (la paranoia generalizada, las marcas en la puerta del hangar y demás) pero acaba siendo un tanto predecible. A pesar de que la atmósfera sostiene la narrativa en gran medida, la historia deja demasiados detalles a la interpretación individual, volviéndose inarticulada en ciertos puntos. Está fragmentada de más, al punto de que en cierta forma detalles de la trama de bastante importancia se desgranan en la carpeta de contenido adicional o "extra". Y además no creo que el juego logre concretar una sensación de desasosiego o inquietud significativa, al menos hasta el clímax del último acto. Es que joder, en comparación y exagerando (soy malagueño, es lo que hay), casi diría que Gone Home, que es una propuesta romántica que no puede estar más alejada de un thriller sci-fi, logra una atmósfera desasosegante puntual más contundente (aún recuerdo el mal rollo que daba aquel sótano). Ni hablar de mi apreciadísimo Dear Esther, que me he terminado al menos cuatro veces en sus múltiples ediciones.
Fort Solis, a mi criterio, siendo voluntarioso, se queda corto en ciertos aspectos narrativos, lo cual es grave atendiendo al género en el que se enclava, dado que precisamente la historia y su desarrollo deberían sustentar todo el entramado técnico, y no al contrario. Aun así, es indudable que ofrece una experiencia visual y atmosférica notable que puede resultar atractiva para muchos jugadores y por ello lo recomiendo, con reservas.