Hoy me he pasado por el cash converters a mirar vinilos, que tienen una sección bastante decente... ¡y había un cartucho virgen de Super 8!
No es la primera vez que me encuentro uno en ese establecimiento. De hecho, tienen varios tomavistas, proyectores y películas.
Se trata de una Moviechrome 40 de Agfa, color reversible, una de las emulsiones más populares junto con el Kodachrome 40 y el Ektachrome. Hoy ninguna de ellas se fabrica, aunque Kodak ya ha anunciado su decisión de volver a fabricar Ektachrome para 2018, una gran noticia para los
locos
Además de las instrucciones de uso, el cartucho incluía el sobre de revelado gratis, algo que hoy vendría muy bien

En su época, tú filmabas el cartucho, lo metías en el sobre y lo llevabas a tu tienda de fotos más cercana. Dos o tres días después, ibas a recoger la película revelada, totalmente gratis. En aquel entonces, imagino que se revelarían varios centenares de miles de cartuchos a la semana, entre todos los pasos (Super 8, single 8, 8mm, 16mm, 9,5...) y dar ese servicio saldría rentable. Hoy en día, evidentemente, ese sobre no sirve para nada, y una vez filmado, tendré que llevar el cartucho a mi laboratorio habitual y pagar su revelado.
Por cierto, al estar la película MUY caducada (caducaba en 1988) ya será imposible revelarla en color. El baño de blanqueo destruiría la emulsión al estar la capa tan antigua. En cambio, puede revelarse en blanco y negro con bastante garantía de obtener resultados.
Por curiosidad, desde hace más de un año tengo en mi nevera un cartucho de Moviechrome sonoro. Las películas sonoras iban en cartuchos más grandes que el cartucho mudo, y eran físicamente algo diferentes. A lo largo de los 15 metros de película incluía una pista magnética que, en cámaras sonoras, registraba el sonido directo al filmar. Como mi cámara es muda, el cartucho sonoro es demasiado grande para filmarlo, pero lo guardo por si algún día me hago con un tomavistas con sonido.
