Re: ¿Futuro imperfecto?
Oye Doctor, en serio, eres una de las personas que más admiro en este foro, y me apetece mucho oir, leer lo que opinas de este tema.
Hace tiempo que quería darte las gracias y felicitarte por tus palabras de apoyo sobre la educación pública en general y la educación para la ciudadanía en particular. En épocas de bajón sobre la finalidad de mi trabajo, me he apoyado en las ideas de gente como tu para decirme que el esfuerzo merece la pena.
Vaya!, ...me abrumas con lo que dices, pero me alegro mucho de que alguna de mis opiniones te pueda haber dado ánimos en malos momentos. Puedes estar seguro de que somos muchos los que pensamos así (...aunque también haya unos cuantos que opinan exactamente lo contrario, ¡qué le vamos a hacer!).
Mi opinión sobre este tema:
A mí todo esto del "pensamiento cenizo" (ya sabéis, ¡¡¡VAMOS A MORIR TODOS!!!) es algo que me fascina. La gente no se ha cansado nunca de vaticinar desgracias, a pesar de los pocos aciertos que han tenido (y en el caso de la "desgracia definitiva" -¡el apocatombe!- los aciertos han sido igual a cero, obviamente).
Es algo que va con la naturaleza humana: cuanto mejor estemos -y más progreso haya- más miedo tendremos de que se vaya todo al carajo y perdamos nuestra felicidad (y por eso supongo que las muchas personas que en el mundo hay muriéndose de hambre o sed no suelen preocuparse por la inminente llegada de un gigantesco planeta rojo invisible e indetectable cargado de energía cósmica negativa dentro de cinco años).
Hace poco revisaba una oscura película de ciencia-ficción de los 70 (una de las mejores épocas para esta clase de cine) en la que se producía una hambruna a nivel mundial -osea en los USA- al perderse todas las cosechas debido a un repentino ENFRIAMIENTO GLOBAL (exactamente lo contrario de lo que se dice ahora que ocurrirá). Por supuesto que no quiero dar valor a lo que se decía en una peli de "serie z" hecha con cuatro dólares, ni quitárselo a los numerosos estudios científicos que ahora hablan del calentamiento global, pero no dejaba de hacerme gracia con qué facilidad y rapidez varía la amenaza que finalmente acabará con nosotros; en los 60 y 70 parecía que la espada de Damocles eran la guerra nuclear y la superpoblación, pero el final de la guerra fría las sustituyó por el terrorismo biológico y las enfermedades raras (y ahora, mira tú por dónde, todas las medidas intentan incentivar la natalidad... ¡¡¡por Dios, acaso no vieron "Soylent Green"!!!).
Colapso económico, virus mutante, meteorito gigante... está claro que algo acabará por mandarnos a todos al otro barrio, ¿pero de verdad no hay problemas más acuciantes de los que hablar?, ¿pequeños apocalipsis silenciosos que acaban con poblaciones enteras?
Aun así no dudes de que lo que seguirá ocupando más tiempo en los periódicos y programas de debate será el derretimiento de los polos (o una nueva era glacial, tanto da), en vez de lo que ocurre en Darfur, a pesar de que por eso muere gente a diario y lo otro a lo mejor no llega a ocurrir jamás.