Brujo. Me acabas de decepcionar enormemente. No entiendo como una persona de tu capacidad e inteligencia no ha jugado al juego de asesinos definitivo.

. Hitman deja a SAM FISHER (al que adoro, idolatro y venero) a la altura de una cucaracha infecta en cuanto a elegancia, violencia y tácticas de infiltración.
No quería hacerlo, pero al final me has obligado. Te pongo lo que hice en el teatro de la ópera de París en el
HITMAN 2:
La misión, asesinar sigilosamente y sin ser detectado a un capo de la mafia en el transcurso de una obra operística. Dicho "objetivo" se encontraba situado en un palco VIP completamente protegido desde todos los flancos posibles por agentes de seguridad privada, expertos en lucha de guerrillas y antiterrorismo. La recomendación de la persona que me contrató para hacer el trabajo fue que
NADIE podía identificarme y no dejar ninguna pista ni cabo suelto. Para ello, uno de mis amigos de confianza, me dejó un maletín escondido en un lugar estratégico. Dicho maletín contenía un rifle ruso de francotirador desmontable con mira de 3 aumentos y silenciador incorporado. Primero debería encontrar el maletín haciéndome pasar por un invitado y sortear a la seguridad. Después debería buscar una posición adecuada donde no me detectaran para poder acertar el disparo en la cabeza al objetivo, aprovechando el momento de máximo volumen de la música y el agudo del tenor para camuflar el sonido del disparo. Después debería recoger rápido, no dejar pista alguna y marcharme antes de que pudiesen darse cuenta de lo que pasaba. Ha quedado claro no?
Pues ésto fue lo que yo hice:
Llegue a al teatro con la elegancia que me caracteriza en dichos eventos.
A primera vista y para poder acceder a la parte superior debería acreditarme frente a esos matones, y no me servirían mis antiguos trucos jedi...
Entré al servicio porque ví que entraba un chaval de mantenimiento. Se me ocurrió dejarlo inconsciente con la intención de robarle la ropa y la caja de herramientas para poder pasar por el control. Lo bueno es que en la caja de herramientas podía guardar la pipa con silenciador que estaba escondida en una cisterna del aseo.
Todo fue como la seda, hasta que una señora me comenzó a mirar de maner sospechosa. La señora fue a avisar a un segurata porque decía que a un señor le había dado una especie de desmayo en el baño y que además, por raro que pareciera, estaba en calzoncillos. Curioso verdad?
Total, Salí rápido del aseo y me encontré con un guardia que me pidió mi acreditación. Así que me ví obligado a enseñarsela. Después de hacer el paripé y mirar en mi caja de herramientas, hallé por casualidad un chuchillo de cocina. Me puse un poco nervioso ante la insistencia de aquel hombre y se lo clavé en la garganta delante de todos. Seguidamente y ante la consiguiente hostilidad, me vi obligado a sacar la pipa. Ya comenzó la fiesta.
Desde entonces no he podido dormir ni una sola noche de un tirón. Mujeres, niños, animales, guardias, personal de mantenimiento, policías, agentes del servicio secreto, tramoyistas, actores, actrices, músicos y hasta personas discapacitadas. Todas sus almas se me presentan en la oscuridad de la noche pidiendome explicaciones. Yo simplemente les contesto: Me pidieron una acreditación y no la tenía!
Como pude subir por las escaleras sin ningún tipo de requirimiento por parte de los guardias (porque habían dejado de existir), me encontré con un poco más de resistencia. Afortunadamente, y despues de la masacre de la entrada, tenía una buena MP5, una M16, granadas y algun que otro juguete. Pues nada, como dice uno que está borracho en una fiesta; ¡que no decaiga!
Cuando ocurrió la escena del pasillo a lo
OLD BOY, entré en la sala de butacas y comencé a matarlos a todos. Me volví literalmente loco. No quedó nadie con vida. Así que perseguí a los que quedaban a traves de los vestuarios, los camerinos, las duchas y demás. Por supuesto me disfracé de militar para imponer más.
Fijaos en la la cara de terror de estos pobres actores. ¿Que coño hacían duchándose en medio de la masacre?
Ah, se me olvidaba. Como mi cuerpo estaba completamente repleto de adrenalina y testosterona, tuve que hacer una parada obligada en el camino. La muchacha se ofreció sin ningun tipo de presion por mi parte. No le deis importancia al arma que llevo en al foto...
Después ví que seguía un poco histérica y me estaba comenzando a entrar dolor de cabeza. No tenía ibuprofeno, así que decidí usar otra técnica.
Al final, cumplí mi objetivo. Asesiné a mi objetivo sin testigos ni pruebas. Gané muy buen dinero y encima me regalaron un arma nueva par ala colección.
Ésta fue la puntuación obtenida en el capítulo y lo que contaron los periodicos sensacionalistas de la época. Aun hoy no entiendo como se cebaron tanto.
