: House M.D. en Cuatro
A mi Hugh Laurie es un actor que siempre me ha gustado. Tiene una gran presencia y su carisma está fuera de duda. Incluso recuerdo una breve aparición en un capítulo de "Friends" donde Rachel va en avión camino a impedir la boda de Ross con Emily y el era el pasajero al que le está dando la chapa con sus mimoserías de amoríos y el tío al final le salta. "Pues por lo que yo he entendido, OS ESTABAIS TOMANDO UN DESCANSO".
Para mi "House" es una puesta al día de Sherlock Holmes en versión clínica. Resuelve los casos al más puro estilo detectivesco de las novelas de Conan Doyle: por deducción y eliminación, posee accesorios característicos (Holmes: Pipa, gabardina a cuadros y sombrerito ridículo; House: bastón, cojera y barba de dos días), tiene un "Doctor Watson" que aquí se llama "Doctor Wilson" (Robert Sean Leonard) con el que tiene una relación de amistad muy íntima (incluso pasan la navidad juntos y solos aunque Wilson esté casado), Holmes era adicto al opio (¿o era a la heroína?. No recuerdo bien) y House está todo el día tragando pastillas. Holmes era un misógino y House tiene verdaderos problemas al tratar con ell género femenino. En fin, que no es casualidad
El argumento de los episodios, más allá de las subtramas que son la verdadera salsa de la serie, es siempre el mismo. Es como "Se ha escrito un crimen" o series del palo.
Por resumir, lo habitual es: Un paciente tiene una extraña enfermedad y lo llevan al hospital. La doctora Cuddy (jefa del hospital) le asigna el caso a House mientras este le suelta todo tipo de comentarios que en la vida real le valdrían una demanda por acoso sexual (pero como es House, a todos nos hace gracia). El equipo de House diagnostica al paciente y House discrepa. Inician un tratamiento y el paciente está a punto de palmar (todo es muy dramático y mientras todos luchan por estabilizar al pobre diablo, House mira con estoica preocupación desde el otro lado del cristal). Es entonces cuando Cuddy amenaza a House con quitarle el caso pero House se pone chulo, Cuddy frunce el ceño y se va a su despacho porque tiene que revisar unas cifras y está "superocupada". Luego House tiene una sarcastica charla con Wilson y se da cuenta de que lo que pasa es una variante de "nosequecosarara", abronca a sus discípulos como si fueran retrasados mentales y le dan al paciente el tratamiento que necesita.
Mientras todo esto ocurre, y para aliviar tensión de la trama principal, House pasa consulta en privado a pacientes a los que le pasan cosas de lo más bizarras, con lo que nuestro doctor favorito se les rie en el jeto mientras juega con su Gameboy o les llama imbéciles y les pone cara de "me está haciendo perder el tiempo", siempre con una resolución jocosa donde el paciente se va poco menos que avergonzado.
En fin, pese su esquematismo, una de las mejores series que actualmente se pueden ver. Muy merecido el Globo de Oro de Hugh Laurie.