Pues para buenas fechas vienes... El/la oscense común hiberna en su madriguera durante todo el año, salvo en la semana de San Lorenzo (este año del 9 al 15 de Agosto), donde desata todos sus instintos etílico/eróticofestivos y consume el 100% de las energías que va almacenando, cual hormiga obrera, durante todo el año.
En resumen,
no se cuece ná.
Exageraciones aparte, para salir hasta las 4 la zona conocida como "El Tubo" es lo único frecuentable, junto con los alrededores de la catedral. Después, el restaurante-macrodiscoteca

Kafka recoge las ovejas descarriadas que siguen con ganas.
Para tapas, no os perdáis el Bar Valero (
www.barvaleropinchicoole.com) y las tostas de Foie de La Taberna del Pintxo. Si queréis comer los mejores bocatas de la ciudad, la taberna alemana
Alt Berlin en la plaza López Allué los sirve bien calentitos y sabrosos, junto con gran variedad de cervezas.
Si queréis conocer
La Confianza, la tienda de ultramarinos tan famosa que apareció en el New York Times, está en la misma plaza que el
Alt Berlin.
Si os gusta la cocina de autor, y os da igual dejar tiritando la billetera, el
Lilas Pastia es uno de los restaurantes más prestigiosos de Aragón, justo al lado del casino.
Pero vamos, que lo mejor de Huesca no es ni mucho menos su capital. Unas rutas por el valle de Ordesa o unas sesiones de hidrospeed, rafting o puenting son bastante más enriquecedoras.
Cuanto más tiempo paso en Huesca, más me gusta Salamanca.