Sol y amor.... . Completamente cierto, la obra es una reivindicación del
joie de vivre, una oda al folleteo y al bebercio sin remordimientos, mientras que con deliciosa ironía y mala leche, deja claro lo absurdo de la guerra de sexos, y ridiculiza al machismo.
Me diréis,
B/D, viene del mismo tipo que escribió la
Fierecilla Domada... correcto, pero nuestra manera de ver la vida cambia con los años y nuestra carga de sufrimiento y desengaño puede tornar amarga y cínica nuestra visión del amor y las relaciones humanas...
A este respecto, lo que comenta
Tripley es fundamental; véase la nobleza inocencia y la candidez juvenil de los jóvenes
Claudio y Hero; no hay prejuicios ni absurdas cortapisas sociales ni religiosas, tampoco ego o conflictos morales. El ideal del amor puro, vaya, que empero, precisamente debido a esa candidez e inocencia es tremendamente vulnerable a manipulaciones y emponzoñamientos externos.
Por otro lado, tenemos a
Beatriz y Benedicto, que se niegan a reconocer sus sentimientos bajo una capa de cinismo, ironía, y constantes discusiones (principalmente por que se niegan a aceptar que se hayan enamorado de
precisamente esa otra persona), siendo; sorpresa, la
sincera relación de
Claudio y Hero, el hecho de poder ser testigos de primera mano del devenir de sus acontecimientos, lo que les hace darse cuenta de paradójicamente, lo
infantil de su actitud.
Mientras que la versión de
Branagh es más canónica, y potencia muchísimo más la vertiente cándida y vitalista del relato,
Whedon, siguiendo con su costumbre habitual de analizar la condición humana, indaga en el por que la forma de la forma de ser de
Beatriz y Benedicto, abriendo la película con una secuencia de cosecha propia, de poso tan amargo cómo coherente.
Cómo dije, tanto la obra cómo ambas películas me parecen obras maestras.
