Kenneth Branagh

Hablando de Ricardo III, Benedict Cumberbatch lo borda en The Hollow Crown de la BBC, cómo de costumbre.


Sobre Enrique , os recomiendo ver Enrique IV y V de esa misma serie, protagonizado por Hiddelston. Es una producción tanto académica formalmente hablando y la dirección de actores es algo acartonada, pero Hiddelston se deja la piel y los actores, pese a lo dicho, están estupendos.

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Aquí bastante más legal :ceja :cuniao

Hombre, es lógico hablar de Shakespeare, de teatro... pero vaya, que es el hilo de Kenneth y así lo dejamos ¿No? :cortina Que aquí hay tela que cortar todavía :aprende

Y otra cosa que decía en el artículo con la que tampoco estoy de acuerdo es con que se ha sobrevalorado "Los amigos de Peter" y "En lo más crudo del crudo invierno". ¿En serio? :blink Pero si no las conoce ni el Tato (nosotros no contamos :cortina, que somos mu' frikis :cuniao). Por cierto, a mí me encantan ambas :rubor Y si me apuras, te puedo decir que le tengo más cariñín a la segunda :rubor
 
Hablando de Ricardo III, Benedict Cumberbatch lo borda en The Hollow Crown de la BBC, cómo de costumbre.


Sobre Enrique , os recomiendo ver Enrique IV y V de esa misma serie, protagonizado por Hiddelston. Es una producción tanto académica formalmente hablando y la dirección de actores es algo acartonada, pero Hiddelston se deja la piel y los actores, pese a lo dicho, están estupendos.

Eso, eso, tú pónmelo en negrita :ceja :cuniao
 
Fernandez Valentí, por cierto, es otro que califica a su Frankenstein de masterpiece. Ya vamos saliendo de debajo de las piedras. Y yo a De Niro lo veo muy contenido y medido, nada pasado, cómo se dijo. Una de sus últimas grandes interpretaciones.

Está escena... CON ESA MÚSICA MARAVILLOSA DE DOYLE, y ese recitado casi Shakespiriano... :encanto


No encuentro la secuencia completa:



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Aquí está el tema de Doyle completo, para que podáis oírlo bien (dime que no te has enamorado aunque sea del tema, Campanilla :

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Se va uno una tarde a la jungla conradiana :cuniao y vuelve viendo que hay dos páginas enteras de mensajes enriqueciendo este interresantísimo hilo.

Respecto a Enrique V, versión Brahagh, debo reconocer que tengo que revisarla urgentemente porque no recuerdo gran cosa, salvo la grna escena de la batalla y la preciosa escena de cortejo entre Enrique y Catalina.

Looking for richard la vi hace eones, en los tiempso en que en casa tenámos Canal plus. A mi me pareció un obra muy interesante y bastante divulgativa. Por ejemplo se explicaba de foram sencilla lo que es el famoso pentámetro yámbico (croe que lo hacía la Redgrave nada menos).

Saludos
 
Yo he vuelto hace poco de una tarde de cine y compras por Madrid. Más que hablar de Enrique V, debido a como estaba el centro, podría hablar de Apocalipsis Now: el horror, el horror :cuniao

Saludos

Éso sí que da miedo :descolocao...

A mí, a raíz de este hilo, me han dado ganas de revisitar a Ricardito el tramposo. Yo nunca he podido ir mucho al teatro, pero sí solía leer muchas obras en casa, ahora ya no sé por qué no lo hago :|
 
Éso sí que da miedo :descolocao...

A mí, a raíz de este hilo, me han dado ganas de revisitar a Ricardito el tramposo. Yo nunca he podido ir mucho al teatro, pero sí solía leer muchas obras en casa, ahora ya no sé por qué no lo hago :|



Es una estupenda manera de disfrutar de las obras teatrales, digan los puristas lo que digan.
 
Para algunos es la única :sudor. De todas formas, ahora te hacen unos montajes tan feos y tan raros de las obras clásicas que para qué :digno. El otro día fue mi tía a ver El burlador de Sevilla y no quiero ni contar las cosas que vio :sudor, y menos en un hilo tan fino y elegante como éste. Ésa misma semana fue a ver Rigoletto, y tres cuartos de lo mismo :|.
 
Para algunos es la única :sudor. De todas formas, ahora te hacen unos montajes tan feos y tan raros de las obras clásicas que para qué :digno. El otro día fue mi tía a ver El burlador de Sevilla y no quiero ni contar las cosas que vio :sudor, y menos en un hilo tan fino y elegante como éste. Ésa misma semana fue a ver Rigoletto, y tres cuartos de lo mismo :|.



Me meo.


:mparto


:abrazo
 
Pero si es que es verdad...Te cogen las obras clásicas y te las dejan que no las reconoce ni la madre que las parió :sudor, para éso es mejor que coja el director de escena de turno y escriba una obra nueva...Recuerdo una Flauta Mágica que vi hace años en el Real, con las servidoras de la Reina de la Noche disfrazadas de Barbarellas y el que hacía de príncipe, como de Tintín... Y no era de lo peor. No entiendo que si el libreto dice que la obra pasa en París en el siglo XIX, tengan que poner la acción en un bar de la carretera de Andalucía en la década de 1970. Una cosa es innovar o dar un punto de vista personal, y otra sacarte de la manga una obra enteramente distinta. La gente no está a ver lo que recita o canta el actor, sino a ver qué rarezas hacen... o qué enseñan :descolocao...Y ya lo decía Bernard Shaw que era muy listo :cafe...
 
Mujer, sabes que yo no estoy en contra de todo cambio o modificación que quiera hacerse siempre que se respete la esencia, pero entre lo de "no quiero ni contar las cosas que vio", que parece que preludia algo doloroso y horroroso, y lo del "hilo tan fino y elegante cómo este", me ha dado un ataque de risa.


:abrazo
 
Sí, soy una antigua y una estrecha, qué lo voy a hacer :sudor...Pero, por lo que me contó, aquello ya no era pornográfico...era directamente escatológico. Lo siento, pero creo que el teatro clásico no está para éso, para éso están los sex-shops :digno... Y hasta aquí puedo leer.
 
Última edición:
Branagh se lleva su Hamlet al siglo XIX, y todo es fastuoso y super colorido. La Flauta Mágica de Mozart suya transcurre en las trincheras de la primera guerra mundial, Mucho Ruido y Pocas en la Toscana Italiana. Trabajos de amor perdidos se convierte en un musical de varios estilos con canciones de los 40/50. Cómo gustéis transcurre en el Japón feudal.


Maravillosas todas ellas, desde mi punto de vista.
 
Sí, soy una antigua y una estrecha, qué lo voy a hacer...

Ya estamos. ¿he dicho yo eso? ¡Si a la vez estoy contigo! ¿No me has leído lo de la esencia? Si dices representar, no sé, sueño de una noche de verano, y luego lo único que tiene en común con la obra es que los personajes se llaman igual, pues apaga y vámonos.


Hoy en día no se respeta nada, estoy de acuerdo contigo, sólo que en un sentido distinto al que tú le das a la frase.


:)
 
Sí, soy una antigua y una estrecha, qué lo voy a hacer :sudor...Pero, por lo que me contó, aquello ya no era pornográfico...era directamente escatológico. Lo siento, pero creo que el teatro clásico no está para éso, para éso están los sex-shops :digno... Y hasta aquí puedo leer.

Ves, más datos. Ahora si. Una modificación así muy probablemente afecte al agurmento y tono central de la obra, cómo el lumbreras que me dijo que se podría hacer una versión con final feliz del fantasma de la ópera, en la que Christine y este se fuguen juntos y tengan relaciones voraz y apasionadamente.

Evidentemente, no entendió absolutamente nada del mensaje de la misma.


:descolocao
 
Branagh se lleva su Hamlet al siglo XIX, y todo es fastuoso y super colorido. La Flauta Mágica de Mozart suya transcurre en las trincheras de la primera guerra mundial, Mucho Ruido y Pocas en la Toscana Italiana. Trabajos de amor perdidos se convierte en un musical de varios estilos con canciones de los 40/50. Cómo gustéis transcurre en el Japón feudal.


Maravillosas todas ellas, desde mi punto de vista.

Hombre, pero es que hay obras que se prestan a ello y directores que lo saben hacer. El problema es que hay muchos que no lo saben hacer, y además parece que lo tienen que cambiar todo porque sí, que ahora es la norma cambiarlo todo. Y claro, en el momento en que te lo hacen todos, y no muy bien, pues ya no te hace tanta gracia. El Ricardo III de Ian McKellen (al que le tengo ganas), creo que es un dictador de un país sudamericano o algo así, y dicen que es buenísimo. Y ya queda dicho que mi versión favorita de Macbeth (con permiso de Orson Welles) es la de Akira Kurosawa, que transcurre en el Japón medieval. Y El planeta prohibido (deliciosa), es (ésta sí) una versión muy libre de La tempestad. También mi versión favorita de Frankenstein (o una de las favoritas) es Blade Runner.

Ya estamos. ¿he dicho yo eso? ¡Si a la vez estoy contigo! ¿No me has leído lo de la esencia? Si dices representar, no sé, sueño de una noche de verano, y luego lo único que tiene en común con la obra es que los personajes se llaman igual, pues apaga y vámonos.


Hoy en día no se respeta nada, estoy de acuerdo contigo, sólo que en un sentido distinto al que tú le das a la frase.


:)

Yo sé que lo soy :|. O por lo menos, excesivamente purista.

Ves, más datos. Ahora si. Una modificación así muy probablemente afecte al agurmento y tono central de la obra, cómo el lumbreras que me dijo que se podría hacer una versión con final feliz del fantasma de la ópera, en la que Christine y este se fuguen juntos y tengan relaciones voraz y apasionadamente.

Evidentemente, no entendió absolutamente nada del mensaje de la misma.


:descolocao

:descolocao :doh...

El Fantasma se tiene que morir al final, porque es un héroe trágico y es lo que los héroes trágicos hacen. Y no puede tener relaciones con Christine, y mucho menos hijos, porque la suya es una historia de amor cortés y no se basa en la atracción física (¿cómo te va a atraer físicamente un hombre que prácticamente ni siquiera tiene cara :doh?) De todas formas, ya nos la ha metido doblada Federick Forsythe y ALW con El Fantasma de Manhattan/Love Never Dies. Y ya nos adelantó el amigo Schumacher algo con el final de su versión.

Volviendo al tema del hilo (o más bien, del teatro, y quizá ésto sea más una cuestión de gusto personal): creo que las mejores versiones, con frecuencia, son las más escuetas, aunque esto tenga que significar que en muchos casos tengas que tener actores extraordinarios. El Macbeth de Orson Welles era buenísimo, y se rodó en mes y pico en unos decorados de unas películas del oeste. Muchos de los Estudios 1 de los setenta. Una serie como Yo, Claudio (aunque quizá es cierto que esta serie se hubiera benefiaciado mucho más de un presupuesto más holgado y un rodaje menos teatral). Aquellos señores que mencionaba antes, The Proppellers, que eran todos hombres, actuaban en un escenario casi desnudo y con los elementos de atrezzo y caracterización mínimos. ¡Y te lo creías! No te reías en absoluto cuando veías hacer a un señor calvo y cuarentón de reina, y esto sin poner voces raras o gesticular como un poseso, sólo por cosas como la entonación, la manera de moverse, la declamación del papel...Este es otro problema gordo con los actores de ahora, especialmente, con los españoles. Los Estudios 1 estaban llenos de grandes actores, con mucho oficio. Los de ahora tienen un cuerpo espectacular, pero la mayoría no saben ni cómo vocalizar correctamente ¿cómo esperas que encarnen de manera convincente a unos personajes que son casi todo diálogos? Ves una película como El león en invierno, o las pelis de la Hammer, mismamente y aunque no tengas mucha idea de hablar inglés, es una delicia oírlos. "Los entiendo hasta yo", dice mi madre. Yo tengo el B2, y hay películas de ahora que me tengo que poner subtituladas, porque no los entiendo :|.

Bueno, es el día de los off-topics. Perdón otra vez :sudor.
 
Última edición:
Hombre, pero es que hay obras que se prestan a ello y directores que lo saben hacer. El problema es que hay muchos que no lo saben hacer, y además parece que lo tienen que cambiar todo porque sí, que ahora es la norma cambiarlo todo. Y claro, en el momento en que te lo hacen todos, y no muy bien, pues ya no te hace tanta gracia. El Ricardo III de Ian McKellen (al que le tengo ganas), creo que es un dictador de un país sudamericano o algo así, y dicen que es buenísimo. Y ya queda dicho que mi versión favorita de Macbeth (con permiso de Orson Welles) es la de Akira Kurosawa, que transcurre en el Japón medieval. Y El planeta prohibido (deliciosa), es (ésta sí) una versión muy libre de La tempestad. También mi versión favorita de Frankenstein (o una de las favoritas) es Blade Runner.



Completamente de acuerdo en todo . Es en lo de hacerlo por norma por esa necesidad patológica de diferenciarse o provocar (que concepto más absurdo me parece este). Si a esto le sumamos que hay muchos directores y adaptadores que no tienen ni idea de dirigir y adaptar, pues se masca la tragedia.
 
Respecto al tema de las licencias artísiticas, yo creo que si se mantiene la esencia, como ha indicado Banagh/Doyle, al final, para mí no hay problema. Aunque también es verdad que los excesos que indica Jane pueden al final pueden acabar jugando una mala pasada.

Branagh es verdad que cambia épocas y localizaciones, pero sí, siempre con muy buen gusto. E incluso, si de desnudar al personal y ponerse en plan postmoderno va la cosa, al final yo creo que también se puede hacer algo interesante, siempre que, creo yo, haya talento por ahí. A mí me gustó muchísimo el Hamlet que montó Tomaz Pandur hace unos años en el Matadero y ya digo, el decorado era minimalista, al inicio de la obra sale la mitad del elenco desnudo y se van vistiendo en esa primera escena y el entreacto (donde se representó la obra dentro de la obra) parecía una escena de cabaret berlinés de entreguerras. incluso se podría decir que a Hamlet lo representa una actriz, pero bueno, eso ya lo hacía la Sarah Bernhardt hace la tira de años.

Saludos
 
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Hombre, pero es que hay obras que se prestan a ello y directores que lo saben hacer. El problema es que hay muchos que no lo saben hacer, y además parece que lo tienen que cambiar todo porque sí, que ahora es la norma cambiarlo todo. Y claro, en el momento en que te lo hacen todos, y no muy bien, pues ya no te hace tanta gracia. El Ricardo III de Ian McKellen (al que le tengo ganas), creo que es un dictador de un país sudamericano o algo así, y dicen que es buenísimo. Y ya queda dicho que mi versión favorita de Macbeth (con permiso de Orson Welles) es la de Akira Kurosawa, que transcurre en el Japón medieval. Y El planeta prohibido (deliciosa), es (ésta sí) una versión muy libre de La tempestad. También mi versión favorita de Frankenstein (o una de las favoritas) es Blade Runner.



Yo sé que lo soy :|. O por lo menos, excesivamente purista.



:descolocao :doh...

El Fantasma se tiene que morir al final, porque es un héroe trágico y es lo que los héroes trágicos hacen. Y no puede tener relaciones con Christine, y mucho menos hijos, porque la suya es una historia de amor cortés y no se basa en la atracción física (¿cómo te va a atraer físicamente un hombre que prácticamente ni siquiera tiene cara :doh?) De todas formas, ya nos la ha metido doblada Federick Forsythe y ALW con El Fantasma de Manhattan/Love Never Dies. Y ya nos adelantó el amigo Schumacher algo con el final de su versión.

Volviendo al tema del hilo (o más bien, del teatro, y quizá ésto sea más una cuestión de gusto personal): creo que las mejores versiones, con frecuencia, son las más escuetas, aunque esto tenga que significar que en muchos casos tengas que tener actores extraordinarios. El Macbeth de Orson Welles era buenísimo, y se rodó en mes y pico en unos decorados de unas películas del oeste. Muchos de los Estudios 1 de los setenta. Una serie como Yo, Claudio (aunque quizá es cierto que esta serie se hubiera benefiaciado mucho más de un presupuesto más holgado y un rodaje menos teatral). Aquellos señores que mencionaba antes, The Proppellers, que eran todos hombres, actuaban en un escenario casi desnudo y con los elementos de atrezzo y caracterización mínimos. ¡Y te lo creías! No te reías en absoluto cuando veías hacer a un señor calvo y cuarentón de reina, y esto sin poner voces raras o gesticular como un poseso, sólo por cosas como la entonación, la manera de moverse, la declamación del papel...Este es otro problema gordo con los actores de ahora, especialmente, con los españoles. Los Estudios 1 estaban llenos de grandes actores, con mucho oficio. Los de ahora tienen un cuerpo espectacular, pero la mayoría no saben ni cómo vocalizar correctamente ¿cómo esperas que encarnen de manera convincente a unos personajes que son casi todo diálogos? Ves una película como El león en invierno, o las pelis de la Hammer, mismamente y aunque no tengas mucha idea de hablar inglés, es una delicia oírlos. "Los entiendo hasta yo", dice mi madre. Yo tengo el B2, y hay películas de ahora que me tengo que poner subtituladas, porque no los entiendo :|.

Bueno, es el día de los off-topics. Perdón otra vez :sudor.




Dita sea, es un verdad cómo un templo de grande. No sé que problema tenemos en este país últimamente con la disciplina de arte dramático, pero lo de obviar trabajar la entonación, la dicción, la vocalización, y en definitiva, aprender a moldear a voluntad su principal herramienta de trabajo, es algo que nunca entenderé. A no ser que nos importe un pimiento, claro, pero luego vienen los lloros y las quejas.
 
Fernandez Valentí, por cierto, es otro que califica a su Frankenstein de masterpiece. Ya vamos saliendo de debajo de las piedras. Y yo a De Niro lo veo muy contenido y medido, nada pasado, cómo se dijo. Una de sus últimas grandes interpretaciones

Yo a tanto no llego, pero sí la encuentro Notable. A ver si la reviso otra vez :cortina

Aquí está el tema de Doyle completo, para que podáis oírlo bien (dime que no te has enamorado aunque sea del tema, Campanilla :

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:encanto Me gusta especialmente la dualidad que tiene. De momentos tenebrosos, a momentos melancólicos. Me gusta especialmente el momento 2:50 al 3:15 :encanto

Se va uno una tarde a la jungla conradiana :cuniao y vuelve viendo que hay dos páginas enteras de mensajes enriqueciendo este interresantísimo hilo

Jajaja, a Conrad estoy leyendo yo ahora mismo :cortina

Branagh se lleva su Hamlet al siglo XIX, y todo es fastuoso y super colorido. La Flauta Mágica de Mozart suya transcurre en las trincheras de la primera guerra mundial, Mucho Ruido y Pocas en la Toscana Italiana. Trabajos de amor perdidos se convierte en un musical de varios estilos con canciones de los 40/50. Cómo gustéis transcurre en el Japón feudal.


Maravillosas todas ellas, desde mi punto de vista.

Pero claro, Branagh es un crack :ceja :cuniao Ayyyyyy, "Trabajos de amor perdidos" :encanto ¡Qué delicatessen! :encanto

Este es otro problema gordo con los actores de ahora, especialmente, con los españoles. Los Estudios 1 estaban llenos de grandes actores, con mucho oficio. Los de ahora tienen un cuerpo espectacular, pero la mayoría no saben ni cómo vocalizar correctamente ¿cómo esperas que encarnen de manera convincente a unos personajes que son casi todo diálogos?

Sin duda. Es tristísimo :|

Completamente de acuerdo en todo . Es en lo de hacerlo por norma por esa necesidad patológica de diferenciarse o provocar (que concepto más absurdo me parece este). Si a esto le sumamos que hay muchos directores y adaptadores que no tienen ni idea de dirigir y adaptar, pues se masca la tragedia.

Tragedia Shakesperiana :ceja :cuniao

Dita sea, es un verdad cómo un templo de grande. No sé que problema tenemos en este país últimamente con la disciplina de arte dramático, pero lo de obviar trabajar la entonación, la dicción, la vocalización, y en definitiva, aprender a moldear a voluntad su principal herramienta de trabajo, es algo que nunca entenderé. A no ser que nos importe un pimiento, claro, pero luego vienen los lloros y las quejas.

Si es que lo de los "actores de la calle", el rollo "natural"... está muy bien dependiendo de lo que se quiera contar o hacer. Pero vamos, que me pones a mí a uno de éstos salidos de la nada y sin estudios de interpretación a hacer un Shakespeare y se hunde el barco con toda la tripulación.

Que hay que tener unas bases y un talento, y eso sólo se consigue con esfuerzo o siendo bendecido, no hay más. Estos chicos de ahora que saltan a la fama por el físico o la suerte, no podrán llegar ha hacer algo así salvo alguna digna excepción que tenga la fortuna de codearse con gente que le aporte lo que le falta. El resto... ni soñando. Porque claro que mola ver al hijo de la vecina haciendo de quinqui o de colega del barrio, pero no molará verlo de Enrique V.
 
Un poco de trasfondo sobre Henry V:


Contaba Branagh que Henry V se hizo con dos duros, y que el 90% de esos dos duros se fueron en el vestuario, y sobretodo, en la contratación de la orquesta y de Sir Simon Rattle para que la dirigiese, considerado uno de los mejores directores de orquesta vivos, y por tanto con un caché elevado .

Muchos actores, lo creaís o no, participaron gratis, bien por formar parte de la compañía teatral de Branagh y ser amigos de este, bien por estar impresionados ante lo ambicioso de la propuesta, bien por ambas cosas (pese a su juventud, Branagh ya tenía por entonces cierto prestigio cómo actor y director teatral, que incluso había creado su propia compañía llevándose a varias grandes figuras consigo)

Pese a tratarse de Shakespeare, y por tanto saber que el diálogo y los personajes eran lo fundamental, tenía claro que debía ser una película muy visual y dinámica para conseguir mantener la atención del espectador, y que la música debía ser grande y tener un carácter eminentemente narrativo, más que servir de mero apoyo.

No tenía ni idea de terminología técnica ni de lo que era un travelling, contrapicado o plano secuencia, así que no paraba de pedir ayuda y documentarse, pero tenía clarísimo lo que quería conseguir, y su entusiasmo y determinación contagiaron al resto del equipo.

Por su parte, Patrick Doyle estaba algo asustado por la envergadura del proyecto, pero el realizador noirlandes confiaba plenamente en su talento, y se le otorgó más tiempo del habitual para la composición de la banda sonora.

Fue Simon Rattle, impresionado por los bosquejos que le iba enseñando el músico escocés, quién le sugirió y le presentó a Lawrence Ashmore, (desgraciadamente falleció en 2013), para que se encargase de las orquestaciones, pues Doyle se veía superado por la magnitud de lo que iba escribiendo. Su trabajo contribuyó sobremanera a dar forma al sonido Doyle (especialmente en lo que a las desgarradoras cuerdas se refiere), y colaboraron juntos en múltiples ocasiones. Eran grandes amigos.

El día que comenzaron las sesiones de grabación a Doyle se le saltaron las lágrimas, y supo que en el cine había encontrado definitivamente su sitio.


:)
 
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