Re: ¿La de Dios?
Casi todas las referencias que hacéis a Dios son desde un punto de vista cristiano, o más bien, católico, es decir, ese señor de barbas bonachón o hijoputa, según sea nuevo o antiguo testamento, pero no hacéis referencia al concepto de divinidad o espiritualidad en general, desligándolo del dogma que más se profesa en occidente.
Los dioses surgieron para cubrir los huecos que no eran explicables para los hombres primitivos: las tormentas, las erupciones volcánicas, la muerte, miles de acontecimientos cotidianos, se ponía a un dios o aun espíritu detrás de ello para tener una explicación para lo que resultaba inexplicable; después, surgió el monopolio de la fe, las religiones doctrinales, los sistemas sacerdotales y demás, que aprovecharon las creencias populares para ganar poder desde tiempos remotos.
A pesar de esto, la ciencia ha ido iluminando todos los recovecos oscuros y dando explicaciones lógicas a todos estos hechos: lo que ayer era paranormal, cosa de brujas o la acción de un dios, hoy es cuestión de física o de química; pero, como era de esperar, según va pasando el tiempo y vamos descubriendo más cosas, nos encontramos con nuevos interrogantes y nos damos cuenta de lo que aún nos queda por descubrir, que es poco menos que infinito.
De manera que la religión y las creencias se van sofisticando: del politeismo pasamos al monoteismo, del monoteismo al new age, y, cada vez más, porqué no, a una espiritualidad científica; se puede ser ateo y espiritual al mismo tiempo, se puede tener ánimo científico y creer en la trascendencia o en el espíritu o en la perfección de la gran obra de ingeniería que es el cosmos; y se puede creer, porqué no, en un Arquitecto creador, que no tiene porqué ser el anciano bonachón con barbas. El día en que la ciencia explique el origen del universo o encuentre realmente una traza de una Inteligencia organizadora, entonces la ciencia y la religión serán la misma cosa.
En el fondo, todo ser humano cree en algo intangible o indemostrable; puede ser una religión, una superstición, una idea preconcebida, pero todos tenemos fe en algo que no es demostrable, qur tan solo intuimos o que directamente nos inventamos; estas cosas se amparan en nuestros sentimientos más profundos y las revestimos de cierta racionalidad para justificarlas. No es Dios el que nos hizo a su imagen o semejanza... somos nosotros los que hacemos a Dios a nuestra imagen y semejanza, buscamos características divinas, según nuestra formación y capacidad, en lo inexplicable o en el azar para intentar darle sentido a nuestra vivencia.
Yo, personalmente, soy un ateo o un agnóstico con ganas de creer: hay ciertas obras de arte, ciertos paisajes de esta tierra, ciertas acciones de algunos humanos, que me llenan de reverencia divina; creo que hay un dios en cada uno de nosotros, un ser superior capaz de hacer maravillas, igual que hay un ser mezquino y malvado capaz de lo más atroz y cruel. Si ese dios que existe en cada ser humano, en la naturaleza, en las obras de arte, no es más que una fracción de otro dios superior y todopoderoso, es algo que no se, aunque me gustaría que así fuera.
Sobre los sucesos paranormales, tampoco me inclino por darles un origen divino; he vivido alguno que podría ser catalogado como tal, y las explicaciones pueden ser perfectamente por azar o por simples causas físicas que no se me ocurren; ya van tres ocasiones en mi vida en que un sexto sentido me ha avisado de la muerte cercana o del peligro y me he librado por tomar una decisión en apariencia poco lógica, basada tan solo en la corazonada o en la intuición. Sin embargo, podrían haber sido casualidad, porque he tenido sensaciones similares en otros momentos y después no ha pasado nada.
Así que, por ahora, soy un ser muy terrenal con una visión terrenal de lo divino y lo espiritual; quizá, con el tiempo, cambie hacia el más absoluto nihilismo o me convierta en un fervoroso creyente.