No dejan, pero la gente las hace. Cuando estuve yo hace unos años aquello parecía el patio de un colegio, con niños corriendo, gente hablando a voz en grito y una turba de franceses y alemanes (para que luego digan que los maleducados somos nosotros) apelotonados frente al cuadro tirando flashes sin piedad. El vigilante debía estar acostumbrado a que se pasaran la prohibición por el forro, porque decía lo de "no flash, please" con una desgana el hombre...
Que se jodan. Yo fui el único de toda la sala que tiró a pulso y no me llevé a casa un bonito flashazo en el cristal blindado