- A veces con amigos cinéfilos imitamos el acento y la cadencia de la voz, tanto del siniestro vejete mayordomo de la dentadura imposible, como de la falsa mujer.
Recuerdo al comienzo, cuando Laurel y Hardy están pescando en el embarcadero y Laurel comenta que el cerebro de su tío está en un frasco en la "Universidad... de... Bar...ce...lona". Qué mérito el de aquellos años, teniendo que aprender el guión en castellano para la versión latina y luego recitarlo despacio y con aquellas pausas entre palabra y palabra.
Es impagable también la secuencia del tren, cuando se pasan todo el viaje desvistiéndose para dormir en la pequeña litera y cómo no, toda la trama de la casa y la herencia, con aquellos secundarios latinos que parecen recién salidos de una película de Cantinflas.
Recomiendo si no lo has leído y lo hago extensible a todos los foreros, el brillante estudio "La doble vida de Laurel y Hardy" de Simon Louvish. Simplement imprescindible.
¿Para cuándo también "ESTUDIANTES EN OXFORD"? Laurel como un irascible noble inglés de rancio abolengo, que un día, se golpeó la cabeza con una ventana y desapareció de la Universidad de Oxford...