Re: Lg oled b/c 7
En realidad, la tecnología plasma adolecía de los mismos problemas que los LCD, su baja respuesta del pixel, que hace creer que el movimiento es más fluido, porque aplica ese "arrastre" al movimiento, que no es el que tiene que llevar.
Por eso PARECE que el movimiento en el plasma era mejor. En realidad, es peor. La extrema velocidad de cambio de estatus del pixel en OLED hace que el movimiento parezca más "duro", pero en realidad es así como es y como debe ser.
La realidad es que ahora que hemos logrado la excelencia en ese aspecto (el cambio G2G de menos de 1ms), los 24FPS se antojan pocos. En realidad, es cuestión de acostumbrarse a los "salitos", pues es alho inherente a la cadencia de fotogramas original. Vamos, es que es así en realidad, y no lo que creemos que era "correcto".
Quizás un truco que se podría usar en los OLED es "dulcificar" esa extrema velocidad a través de algún tipo de opción, que retrasase el estado del pixel, pero claro, estaríamos introduciendo precisamente cosas artificiales (como sucede en realidad con los LCD, basta pasar los famosos tests para ver el rastro y echarse las manos en la cabeza).
El tema retenciones y quemados, nunca se va a resolver, ¿y sabes porqué?. Porque es una tecnología ORGANICA. Esto tiene sus pros y sus contras. Tan solo hay que tener un serie de precauciones y sentido común. Aún así, nunca puedes decir que te librarás del problema. Retenciones temporales tienen TODOS los OLED, basta poner un gráfico blanco intenso y a continuación un color plano para verlo, pero sin embargo no se ven en contenido real, con lo que no supone un problema.
En realidad, el OLED no es propenso a tener retenciones, es su uso (o MAL uso) el que las provoca. No salen "así porque sí", porque no es cierto. Tú podrás decir lo contrario, pero yo apuesto a que no es así. No pasa nada, son opiniones contrarias y no tiene porqué haber drama.
El único que sabe la verdad al respecto es LG, así que en este punto solo podemos teorizar, y mi teoría es la que es, y siempre lo diré. El ser humano es el eslabón más débil de la cadena, propenso a fallos y equivocaciones. Es así.