"Señales" y "La guerra de los mundos" son las mejores películas de marcianos de la década (al menos hasta que se me ocurra otra

). Señalaré aquí las virtudes que me surigeron al verla el otro día:
- Unos títulos de crédito que ya te inquietan, más que nada por ese tema inicial de Howard.
- La sobriedad de la puesta en escena: planos poco rebuscados, música poco estridente, interpretaciones muy contenidas (salvo esa emotiva explosión durante la última cena; nunca Gibson me ha gustado más; por cierto, la niña es la de "Pequeña miss Sunshine").
- La continua información llega a través de televisión, radio, suposiciones... un apunte realista muy logrado.
- Un par de sustos muy conseguidos, como cuando Graham ve al marciano junto a la chimenea, o cuando ve la pierna entre el follaje.
- Un puñado de escenas soberbiamente planificadas, que se convierten en ejercicios de suspense impresionantes. Yo particularmente me quedo con la inquietante secuencia del walkie-talkie y con el perturbador vídeo de cumpleaños.
- Esos ocasionales destellos de humor que se agradecen sobremanera. ¿Quién no se descojonó cuando vio a Merril con el gorrito?
El único pero es la última escena con el marciano, que defrauda un poco (a pesar del magnífico diseño de sonido del idioma alien). No me gusta nada ese diseño, mezcla de Depredador y los de "Encuentros en la tercera fase". Además, puede que alguien tenga mono de sorpresa final, más que nada porque el secreto para vencer a los aliens, el agua, es un garrafal error de guión. ¿No estudió nadie ciencias? La atmósfera YA tiene agua, un porcentaje notorio de agua. Tendrían que haberse desintegrado nada más bajar de la nave.
Pero si antes de eso he podido disfrutar de setenta minutos de puro cine, merece la pena.
Por cierto, es verdad: "Señales" me recuerda muy mucho a "Los pájaros".