neken, no son imaginaciones tuyas, tranquilo. A mí me han pasado cosas así, especialmente con los putos canis que van al cine (no sé para qué. Esta gentuza sólo sirve para molestar, dar motazos por la calle y fumar porros), que se pasan la película haciendo comentarios y creyéndose muy graciosos.
Y cuando no son los canis, son los enganchados al móvil, que se pasan toda la película toqueteando el trasto infernal ese. Ya sé que a primera vista no parece un incordio, pero cuando el tipejo está más o menos cerca, al encender la dichosa pantallita estando a oscuras, molesta mucho. Y aunque no moleste ¿¿para qué puñetas vas al cine si vas a estar pendiente del telefonito?? Para eso quédate en tu casa, pedazo de cateto.
El problema es que, paradójicamente, al cine va mucha gente a la que no le gusta el cine, y lo mismo les da estar en una sala que en un parque haciendo botellón, por eso son incapaces de estarse quietos y no incordiar a los que sí nos interesa la película.
En resumen; cámara de gas para todos.