"bah, es que es todo lo mismo", "bah, es que no evoluciona", "bah, es que es renovarse o morir"
Pues tiene gracia, la saga no ha seguido la senda del 1 y la quinta parte recibe esas mismas críticas.
Resident Evil tenía muy claro que era: Alone in the Dark con más tiros. Yo recuerdo el miedo (del de verdad, no del de sustos del gato) que te entraba cuando ibas por la casa y abrías una puerta. Ese vídeo de la puerta abriéndose sin saber qué te ibas a encontrar detrás...
Era una limitación técnica, claro, pero se resolvió de forma muy imaginativa. Como la niebla de Silent Hill, que se puso para disimular la distancia de dibujado y hoy en día un Silent Hill sin niebla no es un Silent Hill.
Y hablando de Silent Hill, podemos hacer un paralelismo entre las dos sagas para ver qué pasa con Resident Evil.
Resident Evil empezó siendo un survival horror con toques de acción y se ha acabado convirtiendo en una máquina de pegar tiros (y hacer dinero). Si se sigue jugando no es porque echemos de menos el miedo que sentíamos con los primeros juegos sino porque queremos saber cómo continúa la historia de Umbrella (aunque cada vez se les vaya más la olla). Siempre he dicho que los monstruitos gigantes se cargaron la saga (a nivel historia).
Resident Evil 1 y 2 bebían de las películas de Romero y en el 2 sobretodo, la sensación de angustia que había en el 1 se mantuvo a la perfección a pesar de que el escenario cambiaba. Ficticiamente, porque si bien es cierto que jugabas partes en la ciudad el 80% del juego transcurría en un escenario cerrado como era la comisaría. Pero la percepción cambiaba.
Luego vino Resident Evil 3 y Code Veronica y eran un refrito del 2 pero con historia muy liosa y demasiada acción. Se perdió totalmente la angustia que transmitían los dos primeros juegos, tal vez porque dejábamos de controlar a personajes "novatos" en esa situación y nos encontrábamos con una experta en el tema Zombies.
Lo mismo que pasa en Resident Evil 4 (con un Leon más cercano a un súper héroe que a un agente secreto y al que le da igual luchar contra un granjero que contra un bicho submarino gigante. Y ese Leon poco (o nada) tiene que ver con el niñato asustado del 2.
Y en el 5 encima nos ponen a la vaca sagrada, a Chris Redfield, que a ese ya le puedes echar encima una horda de monstruos que se la suda.
Si miras la saga Silent Hill, por ejemplo, tanto el primer juego como el segundo son dos obras maestras del Survival Horror. Sin entrar a valorar la historia, que al menos en esos dos juegos me parece sublime (sobretodo el 2), son juegos iguales a RE1 y 2 en el sentido de coger un personaje y sacarlo de su contexto natural para meterlo en una pesadilla. Eso hace que te identifiques más con él.
La ambientación es clave en estos juegos, y Silent Hill en eso se lleva el gordo.
Silent Hill 3, por ejemplo, tiene más de Resident Evil que Resident Evil 3.
Luego vino el 4, que fue un intento de hacer algo diferente y que no funcionó del todo porque resultó un poco confuso pero que tenía ideas muy buenas y que, a pesar de todo, seguía transmitiendo la misma sensación de miedo y angustia del 1 y el 2.
Origins, el de la portátil, no estaba mal. Y el 5 ha tenido un grave problema: han cambiado lo que no tenían que cambiar. En vez de hacer que la saga evolucione (y poco puede evolucionar Silent Hill salvo en mejoras de gráficos) han metido un personaje militar al que le encanta luchar. Y han orientado el juego hacia la acción dejando a un lado lo que realmente buscas en un survival horror: la angustia.
De hecho la gracia de los buenos juegos de esta saga es que empiezas a jugarlos y una vez coges el mando no ves el momento de soltarlo, y sin embargo no puedes parar porque siempre quieres ir un paso más allá.
En ese sentido Resident Evil 5 es un fracaso. No es que falle la ambientación. No fallan los gráficos. Falla la jugabilidad y el feeling que transmite el juego. Y a eso súmale que es idéntico al 4, cambiando lugar y personajes.
Y sí, el 2 es idéntico al 1 y lo mismo pasa con Silent Hill. Pero es que al menos estas secuelas mantuvieron el feeling de la saga.