Re: MUNICH (cuidado con los spoilers)
F_Elliott dijo:
Y es q cuanto mas oigo alabanzas hacia el polaco, mas veo q Spielberg no lo va a abandonar nunca (ademas, no hace nada mas!). De verdad os gusta ese look q imprime, con ventanales quemados, gente q casi desaparece en esos fogonozas de luz... ? Es q era estar en una mesa y volver al mismo plano atroz, q difumina todo !! Eso os gusta ??
Hay una escena inicial en noseque ciudad, cuando dan la noticia por la tv, q se veia todo como si hubieran puesto una media en el proyector (al plano siguiente, desaparece). Yo, mientras veia la pelicula, me la imaginaba con ese look setentero q decian pretender emular y me ponia tenso. Tan solo lo atisbaba en secuencias nocturnas como esa en el puente donde encuentran a uno del grupo asesinado (sombras negras recortando cielo azul). Que pena.
welling dijo:
F_Elliott... es tu gusto. Debes comprender que otros tengan diferentes gustos. Si a tí no te gusta esos fogonazos de luz pues de acuerdo. Pero hay gente a la que sí le gusta, o que simplemente no le dá tanta importancia.
A mí la fotografía de la película me ha gustado. Y esos cambios de imagen de secuencia a secuencia, precisamente creo, que se hacen para recalcar el lugar. Es decir, cuando notamos esos cambios, qué casualidad, es porque han cambiado de París a Atenas. Será por algo.
Cuestión de gustos, repito.
Yo otro Gordon Willis o Conrad L. Hall no lo hubiese querido, la verdad. Para eso ya tenemos la saga "El Padrino" ó "Camino a la perdición". No, gracias.
Pues yo estoy muy de acuerdo con Elliott. De hecho hasta me acordé de él durante un plano en que la sobreexposición y la difusión de Kaminski provoca DESTELLOS (en mayúscula, sí) sobre las gafas de Geoffrey Rush que es particularmente molesto y llamativo. Así como el trabajo de cámara me parece memorable y admirable y salva más que sobradamente la fotografía en su conjunto, me parece que una vez más Kaminski se equivoca completamente con un estilo que ni es setentero ni adecuado (para retratar los movimientos del grupo israelí irían mucho mejor unos niveles de iluminación mucho más bajos y contrastados, para mostrar un mayor realismo, frialdad y crudeza). Lo de los filtros difusores es de juzgado de guardia, directamente. No sólo están fuera de lugar sino que van y vienen sin motivación alguna.
Y además hay otro problema, y es que Kaminski lleva haciendo LO MISMO desde
Amistad. Da igual el género o la época en que se desarrolle la película de turno, que es todo igual.
Gordon Willis, Conrad Hall y Owen Roizman por supuesto que tenían un estilo y una personalidad que van arrastrando película a película dotándolas de unas señas de identidad, pero al mismo tiempo sabían adaptarse perfectamente al género y a las circunstancias particulares de cada proyecto. Dentro de la filmografía de Willis, por ejemplo, basta con comparar sus thrillers para Alan J. Pakula (Klute, El Último Testigo, Todos los Hombres del Presidente), negros, oscuros, agobiantes, densos, con los retratos de época que introduce en la saga de El Padrino, sus blanco y negro para Woody Allen (Manhanttan, Stardust Memories, Zelig) o sus comedias (Annie Hall, La Comedia Sexual de una Noche de Verano) para comprobar cómo los elementos principales se mantienen -caracterizados principalmente por encuadres milimétricos e iluminaciones sencillas- y van alterándose en sus elementos secundarios.
Y no pretendo extenderme más (ya hablé de la evolución de Roizman hace poco en el post de fotografía, y qué voy a decir de Hall a estas alturas), pero es que no me parece que pueda compararse a Kaminski a nivel creativo y técnico con estos otros operadores, que para él juegan en una liga muy diferente y superior. Sin embargo, creo que aún puede salvarse. Robert Richardson tuvo una etapa negra tras el éxito de "JFK" ("Asesinos Natos", "Nixon", "U-Turn", "El Hombre que Susurraba a los Caballos" y hasta "Casino") y después resurgió de sus cenizas con trabajos muy buenos en "Mientras Nieva sobre los Cedros", "Bringing Out the Dead", momentos de "Kill Bil"l y "El Aviador", por la que ganó el año pasado su segundo Oscar. Lo que tiene que hacer Kaminski es pasar página y volver a la dureza y consistencia de sus dos mejores y oscarizadas obras, muy lejanas de su actual apastelamiento.
Saludos.