A mí hay dos casos en los que incluso me gusta, porque aporta verosimiltud a un tipo de películas que, de no contar con estos productos a la vista, resultarían excesivamente ajenas a la realidad, me explico...
-Caso 1: las películas de James Bond -en las que claramente se abusa de esta mercadotecnia sin complejos-, y en las que ayuda a creernos que su coche/reloj/agenda electrónica/ordenador/pistola/lancha motora/etc. pueden existir (¡o de hecho existen!) en el mundo real, ya que reconocemos las marcas (BMW, Aston Martin, Omega, Beretta...) -que de paso
tiran de otro tipo de promociones (champaña Mumm, vodka Nosequé...)-...
...y es que si Bond (James Bond) consume estos productos será porque deben ser los mejores!!! L)
-Caso 2: el cine de Ciencia-Ficción, y es que todavía recuerdo la impresión que me dio cuando de pequeño vi "2001" y pude comprobar que en el futuro las naves espaciales serían de la PanAm o los hoteles en las estaciones espaciales serían de una cadena real!!!... y lo mismo pasaba en "Blade Runner" (anuncios de Coca-Cola o Atari en el siglo XXI).
En cambio me molesta que en una peli de Ciencia-Ficción se inventen las marcas (lo veo cutre).
Y tampoco me gustaría nada (por lo mismo de la verosimilitud, pero al revés) que en una película histórica saliera Napoleón Bonaparte bebiendo Pepsi o Jesucristo calzando unas Nike...
