Yo es que literalmente niego la mayor. Ese deje despectivo (refrito) de un producto que siempre suma me parece una pamema, muy sintomática además.
Hablamos de un arte cuya existencia depende de multitud de variables, entre ellas obsolescencia, hardware constreñido a determinadas épocas, efímeros, con arquitecturas complejas con fecha de caducidad e incluso sistemas operativos que dejan de ser compatibles y añaden capas de dificultad adicionales a la posibilidad de acceder a títulos concretos vía emulación.
Bienvenidas sean todas las remasterizaciones, ports complementarios y remakes sensatos, así sea por la preservación. Sin estas iniciativas creativas miles de propuestas interesantes serían legalmente inaccesibles, atrapadas en un hardware concreto, caduco y obviamente en desuso (por ejemplo, MGS4 en PS3 hasta hace dos días) o aún peor, olvidados por una industria y un nuevo público que siquiera los conoce y en consecuencia no suele concederles la importancia y trascendencia que realmente merecen.
Y más allá de la preservación, atendamos tanto a la accesibilidad como a su función pedagógica. El simple hecho de facilitar que multitud de obras fundamentales vuelvan a ser jugables en hardware vigente sin ninguna barrera ya es motivo más que suficiente para celebrar cualquier iniciativa al respecto.
Incluso comercialmente su papel se me antoja interesante. Una remasterización o reimaginación de cierto recorrido puede permitir financiar proyectos nuevos, mantener estudios activos, revigorizar IPs olvidadas, pagar nóminas e incluso asumir riesgos creativos si hablamos de remakes.
Nunca les he visto absolutamente nada de malo.
Y si alguno no interesa (TLOU remake, por ejemplo), basta con soslayarlo. Yo acometí en Steam, por cierto.