A ver melómanos, como me he levantado pronto me he puesto a escuchar detenidamente el doble SACD coemntado en este hilo:
Y he pensado en dejaros mi comentario, aunque de una manera no muy ordenada o pensada. Aquí voy.
Para evaluar una versión de una obra conocida lo mejor es compararla con otra versión de la misma obra. En este caso he elegido la versión de Misha Maisky al cello y Martha Argerich al piano, grabada en 1990 para Deutsche Gramophon y tenida por muchos como la mejor versión de la obra en disco.
INTERPRETACIÓN
Hablemos primero de los cellistas de una y otra versión. Pieter Wispelwey siempre ha sido un favorito mio. Es un cellista con personalidad que toca un instrumento de 1760 construido por Guadagnini. Sus versiones de las suites para cello de Bach son mis favoritas, entre otras cosas por su austeridad y ausencia de ornamentos romantizantes.
Por otro lado le tengo antipatía a Misha Maisky. Asistí a su interpretación de las mencionadas suites de Bach en la sala pequeña del Auditorio en Madrid y no me quedé al final. Aparte de cambiarse de modelito entre suite y suite, llenó su interpretación de ornamentos extraños. Parafraseando a la gran Wanda Landowska: he plays Bach his way, o sea a u bola.
Dicho todo lo anterior, en estas grabaciones en particular me gusta más Maisky que Wispelwey, pues paradójicamente me parece que es el segundo el que trata de sobresalir todo el tiempo, o a lo mejor es que la GRAN personalidad de la pianista Martha Argerich ("la tigresa") mantiene a raya al petardo del Maisky. En efecto, en la grabación de Channel Classic el cello ocupa un lugar prominente con respecto del piano, que actúa casi de instrumento acompañante y no de co-dialogante con el cello. Esto además se refuerza, como diré más adelante, con el balance de la grabación.
En definitiva, la interpretación de Maisky es muy lírica y un pelín romanticoide para unas sonatas que se compusieron (las primeras) todavía en época neoclásica (1796), pero con todo es más "modesta" y más dialogante con el piano que la interpretación de Wispelwey.
Pero ahora viene lo bueno: el piano. No digo que el joven Lazic, acompañante de Wispelwey en la versión de Channel Classics sea mal pianista, al contrario. Pero la fuerza, la perfección técnica, la personalidad, el carácter, etc. que le imprime Argerich a su interpretación no admiten rival. Me gustaría que comparaseis una con otra y sabréis lo que os digo. Lo de Margerich es una clase magistral de pianismo, el tipo de interpretaciones que te hace pensar que ESO solo se puede tocar de ESA manera.
SONIDO
Y ahora el apartado de sonido. EMHO el sonido de la grabación de Channel Classics es mejor que el de la de DG como no podía ser menos, tratándose de un SACD; pero sin embargo la grabación es peor. Me explico. En la primera (salvo el ruidillo ese asqueroso de los 3 primeros cortes del primer SACD que recibí) el sonido en general es en sí más limpio y detallado, los instrumentos y las notas más "aireadas" y próximas. Pero quizás para reforzar el protagonismo de Wispelwey, el cello está más destacado que el piano. Fijaros además en el allegro de la sonata en Fa mayor. Cuando el interprete toca las notas agudas y las graves del piano parece que escucharamos instrumentos distintos. Si a eso sumamos que el cello de Wispelwey está afinado en una nota demasiado grave el resultado es cuando menos extraño. Yo encuentro el balance entre los dos instrumentos mucho más logrado en la grabación de Argerich-Maisky.
Así que en definitiva: 3/5 en interpretación y como mucho 4/5 en sonido.
Saludos