Caso verídico. Una prima mia decide, por estrecheces económicas insalvables, alquilar su casa. Se presenta una profesora de instituto, le enseña un par de nóminas, firman un contrato, y se mete en la casa.
Devuelven el primer recibo. La tipa dice que no esperen cobrar ninguno. ¿Por que? Por que le da la gana. Y le estampa la puerta en la cara.
Van a denunciar. Hasta que no haya tres recibos devueltos, no hay denuncia que valga. Pasan cuatro meses, y van a denunciar. La tipa, que obviamente se las sabía todas, se presenta con un talón en el juzgado. Demanda desestimada.
El talón no tiene fondos. Vuelta al juzgado. La tipa se presenta... con otro talón. Denuncia desestimada (como ois). De nuevo sin fondos. Otra vez al juzgado. Esta vez se la admiten. Les dan fecha de juicio... para seis meses después.
Mientras tanto, la tipa mete DECENAS de gatos en la casa y monta juergas a altas horas de la madrugada. Los vecinos denuncian... y la multa le llega a mi prima.
En "venganza", esta tipeja se dedica a tirar enormes trozos de carne en la azotea, zonas comunes, y por el inodoro, causando un monumental y pestilente atasco del que todavía pueden olerse las secuelas. Adermás, se mea en el balcón para que sus orines caigan en la ropa tendida de los vecinos.
La policía municipal acude en numerosas ocasiones, con idéntico resultado: nulo. No se le puede tocar un pelo. Así se lo aconsejan al marido de mi prima, al borde de un ataque de nervios y de la quiebra económica.
Llega el juicio. Se presenta la susodicha... y abona allí mismo dos meses. Y el juez... ¡le absuelve y reconoce su derecho a vivir en la casa por que "ha demostrado su intención de pagar"!
Pasan más meses que, obviamente no abona, y nuevo juicio... Esta vez, se encaran con ella en los pasillos del juzgado. Salta una presente allí, y les dice que no se molesten, que esta señora es ya conocida por ir de piso en piso de alquiler y que siempre se va de rositas. Vamos, que vive gratis en las casas de los demás.
En medio del juicio, con los nervios de todos a flor de piel, esta tipeja (muy hábilmente), les suelta que cuidadito con lo que dicen, que sabe a que colegio va su hija y a que hora sale. Evidentemente, el marido de mi prima pierde los nervios y la agarra del cuello. Resultado: juicio nulo y denuncia de la delincuente por agresión.
Tras un periplo que no os podéis ni imaginar, al fin se celebra otro juicio y llega la orden de deshaucio. Por que no creais que la condenan a nada más. Ni a pagar, ni cárcel, ni multa... solo a que se vaya. Y encima, le dan un plazo de tres meses para ello.
Cuando a los cuatro, sale, la casa está destrozada. Carne putrefacta en todos los rincones, orines de gato penetrados en el yeso de las paredes (hubo que picarlas enteras), tuberías arrancadas... un desastre.
Y la tipeja tardó una semana en mudarse... a otra casa de alquiler enfrente de la de mi prima, donde armó otro belén similar. Y así.
Con estas historias... ¿cómo no vamos a estar indignados? ¿A quien protege la ley? :cabreo
Manu1oo1